VENEZUELA: Manual para un mal gobierno - EntornoInteligente

El Universal / De eso se trata. De trascender en la historia, no importa cómo. Hay quienes prefieren ser recordados por sus nefastas actuaciones y no por haber cumplido con su deber. Hay gobiernos que parecen especialmente dedicados a hacer mal las cosas. A veces dan hasta para hacer un manual para “gobernar mal”. Pensándolo bien, quizás hasta puedan dedicarse a editar esa obra al dejar el gobierno. Por aquí le ofrecemos un adelanto del contenido de dicho manual:

* Ataque a gremios y sindicatos. Total, las reivindicaciones laborales de los trabajadores y obreros no son importantes. Especialmente en las zonas de su país dedicadas a la explotación minera, reprima e insúltelos. Procure además contar con un Ministerio de Comunicación que haga propaganda con un contrato colectivo sin firmar ni aprobar por parte de los legítimos representantes de los trabajadores. Eso sí que es una buena manera de comportarse.

* Utilice a los parlamentarios como funcionarios del partido de gobierno, sólo para perseguir, dilapidar e injuriar a otros diputados, también elegidos por el pueblo para legislar en materias de interés para el país. Pero tranquilo, recuerde que usted debe mantener la línea del “mal gobierno”. Olvídese del espíritu de las leyes y las funciones contraloras de su Congreso o Asamblea.

* ¿Que el pueblo no se eduque? ¿Para qué verdad? La educación liberadora se trata precisamente de eximir a los estudiantes del derecho de recibir las asignaturas que incentiven aptitudes, actitudes y habilidades. Así que es indiferente si no hay profesores en ciencias puras y esas materias extrañas.

La cantidad de bachilleres graduados y no su calidad es primero.

*Ahogue presupuestariamente a alcaldías y gobernaciones de oposición.

Sencillito.

* Volviendo a la Asamblea Nacional, que los Ministros no asistan a rendir cuentas. Para eso está el Congreso del Partido, obvio. Entre militantes y propaganda la crítica y la contraloría serán ahorradas.

* Anuncie el aumento de la gasolina.

* Introduzca la discusión en la opinión pública, y luego diga que no, y vuelva a decir que sí. Va a ver que para cuando tome la medida se cumplirá el objetivo de toda su política económica: sacrificio y costo para el bolsillo de su pueblo sin que ello se traduzca en mejoras.

* Por último pero no por ello menos importante en su fórmula detenga a estudiantes, alcaldes electos y líderes de partidos por llamar a la protesta. Procure manejar el sistema judicial y diferir audiencias, juicios y niegue medidas humanitarias a quien lo necesite.

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Con Información de El Universal