VENEZUELA: Lumpia con alucinógenos - EntornoInteligente

El Universal / Son muchos los sentimientos que marcan la forma de pensar y de actuar para aprovechar al máximo la mentira, para abrazar caricaturescamente la supuesta prosperidad económica. Por ello, al revisar las declaraciones del jeque petrolero – mejor conocido como El Señor de los Milagros –; donde dice que “nuestra economía es muy fuerte…”, todo hace presumir que este ministro se fumó una lumpia condimentada con alucinógenos… Es obvio que estoy sorprendido por la técnica neurolingüística acelerada y del pensamiento lineal con la que abraza la economía; porque para estos “revolucionarios” la ignorancia equivale a felicidad, es como si la vanidad recodificara lo obsoleto para poder comprender, intelectualmente, este concepto de la economía fuerte, de la cual nos habla este “rudo” y egocéntrico personaje “revolucionario”. Lo difícil es incorporar esta paradójica abundancia al vivir cotidiano; ya que, esta putrefacta teoría es un juego mortal del ¡sálvese quien pueda!, donde los buenos de corazón (que en este caso es el desprotegido pueblo) tienen las de perder. Salud, abundancia, amistad y amor son los regalos que hoy día nos ofrece El Señor de los Milagros; con imaginación y entusiasmo saltaremos la línea divisora de la pobreza, podremos ser felices y disfrutar de la vida; sólo si, creemos firmemente en el “Plan de la patria”… – “Cíñete el cinturón y prepárate para nuevas devaluaciones” – suele pensar a menudo este petimetre holgazán, pues ha deducido que su existencia en el tren gubernamental es atribuible a un proceso superior, en el que tiene voz, voto y poder (tal vez, sea el efecto que arrastra la causa). Piensa que su poderosa fuerza, aunque aletargada, le permite percibir durante décimas de segundos que la “economía va por buen camino”; dando a entender que este demoniaco “Plan de la patria” es próspero en abundancia prodigalidad, un plan en el que todo el pueblo puede ganar, en el que cada cual tiene el derecho a hacer lo que le gusta y estar satisfecho por ello. Reflexionemos: La existencia en comunismo es dura: vivir y sufrir. Recuerda este régimen es frustración, humillación y violencia, tan radical como inverosímil; creen que el pueblo sólo existe para que les proporcione un preponderante apoyo, preñado de privilegios, para seguirle dando mordiscos a la manzana con frenética laboriosidad. [email protected]

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Con Información de El Universal