VENEZUELA: Lo económico en la Constitución - EntornoInteligente

El Universal / Según la Constitución de 1999 el régimen socioeconómico de Venezuela tiene entre sus fundamentos la libre competencia, la productividad y la eficiencia. El Estado junto a la iniciativa privada, debe promover el desarrollo armónico de la economía nacional y garantizar la seguridad jurídica. La planificación de la economía debe ser participativa y de consulta abierta. El Banco Central deberá rendir informes periódicos.

En los últimos días las acciones contra Farmatodo, Cárnica 2005, Cadena de Supermercados Día a Día y Unicasa, crean preocupación en un empresariado, que podría irse a otro país antes de arriesgar sus capitales y hasta su libertad. En los países vecinos los están esperando con los brazos abiertos. Las guerras postmodernas son por mercados y para ganarlas hay que atraer capitales.

El principio de seguridad jurídica establecido en la Carta Magna es uno de los motores vitales para que una economía pueda ser sustentable. Quienes invierten tienen que tener confianza en que las reglas establecidas no van a cambiar de la noche a la mañana. Y que en un plazo adecuado obtendrán retribución de acuerdo a sus esfuerzos.

La Constitución señala que hay que crear las condiciones para la descentralización, no para la concentración de la actividad económica. Que el Estado debe defender la actividad económica tanto de las empresas públicas como de las privadas. Promover la pequeña y mediana industria. De la misma manera se establece el equilibrio presupuestario y fiscal. Los ingresos ordinarios deben ser suficientes para cubrir los gastos ordinarios, a fin de evitar el déficit fiscal. El artículo 312 obliga a un límite de endeudamiento prudente en relación con el tamaño de la economía, la inversión reproductiva y la capacidad de generar ingresos para pagar. No podrá haber ningún tipo de gasto que no esté previsto en la Ley de Presupuesto. Solo podrán decretarse créditos adicionales cuando el Tesoro Nacional cuente con recursos para atender la respectiva erogación.

Una de las principales causas de la caída del Muro del Berlín tuvo que ver con que el hombre para desarrollarse de manera plena necesita vivir en libertad. Mientras en Occidente hubo elecciones libres, posibilidad de organizarse de manera plural, alternancia en el ejercicio del poder e independencia de poderes. En la órbita soviética se impuso un totalitarismo que coartó la dignidad de la persona humana. En lo económico se replicó el mismo esquema. Todo quedó en manos del Estado y el partido único. Se asfixió la iniciativa privada y la libertad individual.

Los grandes países han logrado situarse en la cúspide del mundo, gracias a la libertad. Al liderazgo de sus empresarios y de sus políticos. Al trabajo mancomunado de ambos.

El capitalismo de Estado replica en buena medida al marxismo fracasado. Mientras más Estado hay menos crecimiento y desarrollo económico.

En materia económica es ideal se imponga tanto mercado como sea posible tanto Estado como sea necesario. Ningún empresario se roba a sí mismo. Le interesa que su empresa produzca al máximo. En esa medida se hace más próspero. Y a la vez expande e incrementa el empleo y la economía nacional. Lo contrario sucede cuando las empresas pasan a manos del Estado. A quienes las administran no les duele lo que les suceda. No les importa el largo plazo. Las contaminan de clientelismo y corrupción. La mejor prueba es que la “British Petroleum”, hoy es más rentable para el pueblo inglés que cuando estuvo en manos del Estado. China a partir de los años noventa empezó a pasos agigantados a transferir todo lo que estuvo en manos del Estado a los particulares. Y las consecuencias en crecimiento económico están a la vista.

En Venezuela el control de cambio se ha prolongado de forma excesiva. La medida que siempre debe ser temporal. Es una especie de torniquete cuando alguien se está desangrando. Prolongarlo gangrena el cuerpo económico y social de cualquier nación. La flotación de la moneda es necesaria para que la economía tenga un piso o sustento.

Que el signo monetario nacional esté destrozado es una crisis, pero significa una gran oportunidad. Un país donde invertir para aquellos que tiene moneda dura es uno de los mejores negocios del mundo, si el gobierno estimulara las exportaciones. Es difícil encontrar países con los recursos a precios de gallina flaca como Venezuela y con las ganancias que se podrían obtener si el gobierno permitiera que los capitales entraran y salieran como en la gran mayoría de los países de la región.

El gobierno exacerbó el modelo rentista petrolero. En vez de aprovechar la inmensa cantidad de recursos que ingresaron para diversificar y “sembrar el petróleo”. Se expropiaron e intervinieron miles de empresas. El Estado creció a límites insostenibles.

@OscarArnal

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Con Información de El Universal

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