VENEZUELA: En fosa de cementerio zuliano hallan cadáver desmembrando del niño secuestrado en Tibú - EntornoInteligente

La Nacion / Por la ropa y los zapatos, Beatriz Calvo reconoció el cadáver de su hijo. Luis Fernando Lambertinez Calvo, secuestrado y asesinado por la exnovia de su madre. El cadáver, envuelto en cinta de embalar y descompuesto, del niño Luis Fernando Lambertinez Calvo, de 10 años, quien fuera secuestrado en el municipio colombiano Tibú,  34 días antes, fue localizado el lunes en la tarde en una fosa del cementerio de Encontrados, municipio Catatumbo, estado Zulia. Según la prensa zuliana, los restos de Luis Fernando yacían en una bolsa negra, aún vestía su uniforme escolar, el mismo que lucía  el 10 de febrero, cuando la exnovia de su madre se lo llevó por la fuerza, obligándolo a subir a una camioneta, a la salida de la escuela”La Esperanza?, en Norte de  Santander, donde cursaba cuarto grado.

Fue precisamente un zapato el que permitió que Beatriz Calvo pudiera reconocer el cuerpo de su hijo. Luego de que las autoridades conocieron del plagio del menor colombiano y que la expareja de la progenitora del niño comenzara a exigirle como rescate la cantidad de 100 millones de pesos, Dariana Dariana Portillo Urdaneta (29), apodada”la Coqui?, de nacionalidad venezolana, fue detenida el 14 de febrero por el Gaes del estado Mérida y el Cicpc de San Carlos del Zulia, luego de ubicarla mediante trabajos de telefonía, y ahora se  encuentra a disposición de la Fiscalía 16ª del Ministerio Público. Aún no han determinado la causa del deceso del niño, ni los motivos que llevaron a la desalmada mujer a tomar la decisión de asesinar al hijo de su expareja; presumen que tuvo que ver con los pésimos términos en que terminó la relación que tuvieron las dos mujeres. El crimen del escolar comenzó como un rumor. Al parecer, Portillo le contó a una pariente lo que había hecho, esta no soportó el remordimiento y condujo a los familiares hasta la fosa donde lo sepultaron. Allí excavaron y removieron la tierra, hasta hallar los restos de”Luchito?, como le decían cariñosamente al infante. Mientras que”la Coqui?, a pesar de estar presa, nunca confesó qué había hecho con el estudiante, pero las investigaciones indican que, luego de raptarlo, condujo desde Colombia hasta el sur del Lago, se hospedó en un hotel de Santa Bárbara, municipio Colón, y empezó a extorsionar a la familia. El Gobierno colombiano ofrecía 10 millones de pesos a quien diera información sobre el infante secuestrado.

Con Información de La Nacion