VENEZUELA: Colombia y el plan actual - EntornoInteligente

El Universal / Entre las tareas principales del Partido de la Revolución en la presente coyuntura, está la de crear las condiciones necesarias para defender la Revolución ante los ataques de los enemigos del socialismo, cualquiera que sea la forma que el fascismo adopte para agredir a Venezuela, así sea ésta la forma armada, en cuyo caso el Partido tiene que trabajar estrechamente unido con las Fuerzas Armadas Bolivarianas, tarea inscrita en la línea política actual.

Recientemente el Departamento de Estado de Estados Unidos produjo un comunicado donde se inmiscuye en la política interna venezolana, añadiendo esta nueva impertinencia a otras anteriores, en particular las del documento Freedom 2, del Almitante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, fechado el 16 de febrero de 2016, renovado a su vez hace un par de meses.

En ambos casos se hace un conjunto de afirmaciones orientadas hacia el incremento de los ataques contra Venezuela, con la mira puesta en el derrocamiento de la Revolución Bolivariana.

Haciendo un balance constatamos que una buena parte de tales vaticinios y recomendaciones ha estado dirigida hacia la MUD, por lo que no ha tenido ningún resultado, debido, por una parte al enorme apoyo de nuestro pueblo a la Revolución Bolivariana, y por la otra a la incompetencia y absoluta impertinencia de esa organización política.

Parte de las recomendaciones del Departamento de Estado se refieren a la preparación de acciones militares, asignando una primera importancia a la participación colombiana. Textualmente se dice: “ Los consejeros políticos y militares de la Presidencia de Estados Unidos se propusieron preparar una serie de medidas para atacar a Venezuela. Se trata de un  embargo económico y financiero, sanciones como amenazas de prisión para funcionarios del gobierno venezolano, organizar a la oposición violenta al gobierno de Nicolás Maduro, y la incitación a romper los órganos de la integración latinoamericanos como el Mercosur, Unasur y la propia Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), con el propósito de viabilizar una intervención militar directa con la contribución de las autoridades de Colombia y de otros gobiernos sudamericanos considerados como confiables”.

Es muy pertinente recordar en este punto la presencia de numerosas bases militares norteamericanas en América Latina y el Caribe, situadas varias de ellas además en territorio colombiano, muy cerca de Venezuela.

Se dice literalmente:  “Si bien en este terreno… con las fuerzas especiales aquí presentes hay que concretar lo ya anteriormente planificado para la fase 2° (tenaza) de la operación. Los entrenamientos y aprestos operacionales de los últimos meses, con la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo en la base de Palmerola, en Comayagua, Honduras, la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur–Jiatfs, permite colocar tales componentes en condiciones de actuar rápidamente en un arco geo-estratégico apoyado en las bases militares de “control y monitoreo” en las islas antillanas de Aruba (Reina Beatriz) y Curazao (Hato Rey); en Arauca, Larandia, Tres Esquinas, Puerto Leguízamo, Florencia y Leticia en Colombia; todo ello como Lugar de Operaciones de Avanzada (FOL con proyecciones sobre la región central de Venezuela donde se concentra el poderío político-militar). En este aspecto debemos mantener la vigilancia electrónica sobre esta zona de influencia, sobre todo en la fachada atlántica, manteniendo las incursiones de los RC-135 COMBAT equipados con sistemas electrónicos que han permitido recientemente recolectar inteligencia, interceptar y bloquear comunicaciones, tanto del gobierno como de contingentes militares.”

Cuenta, por otra parte, el Departamento de Estado con los acuerdos del Presidente Santos con la OTAN, rechazados en su momento por el Comandante Chávez por considerarlos inconvenientes e inamistosos con Venezuela, además de con Unasur y la Celac, por los cuales América Latina y el Caribe se declararon zona de Paz. Ese anuncio distorsiona los principios del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), que prohíben expresamente a los estados miembros, formar parte de alianzas militares.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela, en nombre de la unión e integración de la Patria Grande, ha instado al Gobierno de Colombia a no crear elementos de desestabilización y guerra en América del Sur, y desea que se respete el legado histórico de nuestros libertadores.

Ya concluyendo este escrito, Venezuela se ha retirado de la OEA, después de un curso de confrontación no buscado por nosotros, que partió de las provocaciones del imperialismo citadas anteriormente. Será que lo que se busca es el enfrentamiento armado con Colombia, como claramente se lo menciona en dichas provocaciones.

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VENEZUELA: Colombia y el plan actual

Con Información de El Universal

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