VENEZUELA: Charlie y la libertad de expresión - EntornoInteligente

El Universal / El derecho a la libertad de expresión (LE) debe interpretarse armónicamente con el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, así como con el derecho a la igualdad (arts. 18, 19, 1 y 2 de la Declaración Universal de los DDHH). A lo anterior debe sumarse que también se tienen deberes: “con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás” (art. 29). Ninguno de estos derechos podrán “interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno (… ) para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración” (art. 30). Es decir, la LE no es un derecho absoluto que puede emplearse en detrimento de otros derechos. Así se ratifica en los artículos: 19.3 y 20 (prohibición de propaganda a favor de la guerra, el odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia) del Pacto de Derechos Civiles y Políticos; 10.2 y 17 (prohibición del abuso de derecho) de la Convención Europea de Derechos Humanos, en los que se establecen formalidades, condiciones y restricciones a la LE en procura de la protección de los derechos y a la reputación de los demás.

Así entonces, la LE no puede ser esgrimida para estigmatizar, degradar, ofender, ni discriminar a ningún grupo étnico o religioso, mucho menos cuando estos se encuentran en condición de vulnerabilidad o en riesgo de exclusión.

El humor político y contra el poder debe ser un humor bien acabado e inteligente. En ninguno de estos supuestos se encuentra Charlie Hebdo respecto al mundo islámico. Llama mucho la atención como el slogan de la LE es usado a conveniencia: cuando se meten con tus adversarios o enemigos no tiene límites, pero cuando se meten contigo o con tus amigos sí los debe tener.

Es importante recordar que no hubo defensa a la LE cuando el caricaturista Siné bromeó en las páginas del Charlie Hebdo sobre el hijo de Sarkozy utilizando supuestos argumentos antisemitas. En ese caso el director de la revista declaró que se “prohíbe cualquier declaración racista y antisemita en el diario” y procedió a despedir a Siné. No se conocen decisiones similares de la revista ante las reiteradas protestas de la comunidad musulmana por los mensajes colonialistas, racistas y xenófobos contra el Islam divulgados en sus páginas. Por el contrario, se prestaron para reproducir la estigmatización de los musulmanes como terroristas, promoviendo la islamofobia, siguiendo burdamente el libreto del 11-S. La condena rotunda y contundente al atentado contra el Charlie Hebdo no puede acallar las críticas hacia los contenidos de su trabajo.

La crítica a los contenidos y estilo de Charlie Hebdo no justifica jamás lo sucedido. Las ideas, la tinta y los dibujos deben responderse con ideas, tinta y dibujos, nunca con balas y sangre.

Estas ideas forman parte de un artículo más extenso intitulado: “Charlie y la islamofobia: 11-S versión parisina”, disponible en la web.

Red de Apoyo por la Justicia y la Paz

@Keymer_Avila

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Con Información de El Universal