URUGUAY: Sindicatos de la salud se enfrentan por el conflicto en los CTI públicos - EntornoInteligente

El País / “Si Afasse decide alguna medida va a tener que atenerse a las consecuencias”, señaló a El País el secretario general de la FFSP, Pablo Cabrera, en relación con el conflicto que el sindicato mantiene con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).

¿Y cuáles serán estas consecuencias? Las autoridades están dispuestas a decretar la esencialidad de los auxiliares de servicio y de enfermería de todos los CTI públicos del país. Así lo advirtió ayer en conferencia de prensa la presidenta de ASSE, Beatriz Silva.

Afasse, en tanto, reclama una negociación directa con la Administración, en la órbita de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), sin que interceda el FFSP, algo que, según Cabrera, “es impensable”.

“El sindicato que es representativo de los trabajadores es la Federación. Es el gremio válido y por eso nos convocan. Se trata de 16.000 afiliados contra 2.000, de una historia que empezó en 1941 contra una que arrancó en los 90. El FFSP es el que tiene más diversidad de opiniones. Afasse no puede ir contra las reglas que marca la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre quién es representativo de los trabajadores y quién no”, añadió Cabrera.

Sin embargo, para el gremio de Afasse, el FFSP no puede representarlos a ellos, que son trabajadores de la Comisión de Apoyo, porque no se consideran empleados públicos. “No entendemos por qué va a negociar la Federación. No tiene lógica”, advirtió el secretario general de Afasse, Luis Pérez.

“La FFSP no tiene nada que hacer ahí, nos tienen que convocar a nosotros. No importa lo que ellos negocien, nosotros seguimos en conflicto”, añadió.

El conflicto. El Ministerio de Salud Pública (MSP) creó en la década de los 90 la Comisión de Apoyo para contratar a auxiliares de servicio y de enfermería para los CTI públicos del país bajo las mismas reglas y con los mismos salarios que tenían los privados.

A mediados de 2007, con la creación de ASSE, se generó una dualidad de criterios, pues los empleados contratados por la Administración ganan, algunos, hasta un 50% menos que los que pertenecen a la Comisión de Apoyo.

En septiembre pasado, en tanto, una disposición firmada por la presidenta Silva y otros jerarcas de ASSE —y que fue aceptada por la FFSP— determinó que para que haya un criterio único se iba a separar el sueldo de los miembros de la Comisión de Apoyo en salario más un complemento.

La decisión de ASSE llevó a que en el recibo del pasado mes de octubre los trabajadores de los CTI públicos percibieran un cambio que, según ellos, implica una baja de los salarios. La Administración fijó sueldos de $ 15.847,68 nominales para auxiliares de enfermería y $ 13.938 para auxiliares de servicio que se desempeñan en el CTI, pertenezcan o no a la Comisión. En tanto, a estos últimos les sumó complementos del 50% en el primer caso ($ 7.923,84) y del 20% en el segundo ($ 2.787,60).

“La idea fue equiparar los cargos, las funciones y las distribuciones. Es parte de un proceso que busca equiparar las partidas presupuestales y que empezó a mediados de 2010. En este sentido más de la tercera parte de los trabajadores de la Comisión de Apoyo ya se han presupuestado. Han pasado a tener un contrato financiado por el rubro 0 (salarios)”, explicó ayer Silva.

Sin embargo, Pérez señaló que “este argumento no es válido”, ya que “hoy por hoy los trabajadores de la Comisión de Apoyo no están presupuestados”. Y agregó: “queremos que determinen las condiciones de nuestro salario sobre la base del trabajo actual, no sobre lo que puede pasar a futuro. Hoy por hoy tenemos que ganar igual que los privados, y eso no está pasando”.

Afasse señala, además, que el cambio efectuado por ASSE es irregular porque, de esta manera, el salario de los auxiliares de enfermería y de servicio es menor que el que dicta la ley. “Para trabajar en CTI los enfermeros tienen que ser grado 1 o grado 2, que el primero gana 20.000 pesos y el segundo 18.000. De esta forma, incluso, estamos percibiendo menos que un grado 3, que son unos 17.000 pesos, porque la compensación se tiene que contar aparte”, advirtió Pérez, que además dijo que quienes están en la Comisión de Apoyo “son los peor pagados”, comparados con quienes trabajan en los CTI de los centros privados.

Trabas. El lunes pasado, luego de una reunión con miembros de la dirección de ASSE y gremialistas del FFSP, el director de Trabajo, Luis Romero, dijo a El País que la Administración utilizó “un criterio incorrecto” y que “van a tomar los números y arreglar la situación” para que no se perjudique a los trabajadores.

Sin embargo, Silva advirtió ayer que esto no incluye aceptar el reclamo de Afasse, de que el salario sea uno solo y que no se pague una parte como compensación, sino que, lo que se va a hacer, es calcular sobre el total el aguinaldo, el salario vacacional y los aportes jubilatorios de los trabajadores.

Pérez, en tanto, señaló que esta solución no conforma al sindicato, pues, de esta manera, no recibirán las partidas “por antigüedad, presentismo ni la compensación por trabajar en un área cerrada que tienen los privados”.

Por esto, el delegado de Afasse dijo que no dará vuelta atrás en las medidas ya anunciadas que incluyen: primero, a partir del lunes, la huelga de hambre de cuatro trabajadores. Si esto no tiene resultados se prevé bloquear los CTI, dejando una guardia para los pacientes que ya estén ingresados pero no permitir la entrada de nuevos enfermos. Y si esto no genera ningún resultado, Pérez advirtió que más de 2.000 auxiliares de servicio y enfermería podrían renunciar en bloque.

Pereira: CTI en la mira Los CTI pediátrico y neonatal del hospital Pereira Rossell también se verían perjudicados por las medidas que tome Afasse. Estos ya se han visto en problemas en los últimos tiempos por el cierre de seis camas, en cada uno de ellos, debido a la falta de personal.

Esto llevó a que el Círculo Católico e Impasa abrieran camas de CTI para niños, a los que ASSE, sobre todo en invierno, envía pacientes. Desde el Sindicato Único de Licenciados en Enfermería (SULE), Ana Montans señaló que, pese a que esta situación no es la mejor, “las enfermeras de los tres centros están igual de capacitadas”, lo que implica ningún peligro para los pacientes.

Con Información de El País

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