Un caso que desnuda las graves fallas del sistema - EntornoInteligente

El Clarín / El caso de la chica de 15 años que vivió más de la mitad de su vida esclavizada en un garaje con animales, pone al desnudo la problemática de la adopción en la Argentina. La pareja que la encerró durante 9 años tenía la guarda provisoria de la niña desde 2001, cuando había cumplido un año. ¿Qué pasó que ningún organismo oficial judicial o de minoridad evaluó periódicamente esa guarda, cuando la ley de adopción establece un plazo mínimo de seis meses? ¿Y, además, qué pasó que nadie advirtió que esa menor no iba a la escuela? En la Fundación Adoptare, que funciona en el país desde 1989, aseguran que la adopción padece todas las fallas que tienen el sistema judicial, de minoridad, de salud y de educación. “Nuestra experiencia de 25 años nos demuestra que los juzgados está repletos de causas y que no tienen tiempo ni recursos para evaluar, como corresponde, a los padres adoptivos”, afirma a Clarín, Graciela Lipski, psicóloga especialista en adopción y directora de Adoptare.

“En general, los juzgados realizan una o dos entrevistas psicológicas a las parejas que piden niños en adopción. Es insuficiente. Y es más, en muchos casos, pasan cuatro o cinco años, y las llaman del juzgado para otorgarles la adopción de un chico y no actualizan la situación de esos padres”, describe Lipski. Las irregularidades no terminan allí. “Nuestra experiencia también nos muestra que muchas parejas que tienen una guarda provisoria no han tenido ni una sola revisión del caso, ni una visita de la asistente social. En algún caso puede ser que le hayan pedido un informe médico, para lo cual la pareja tiene que pedir un turno en un hospital público por el que deben esperar cuatro o seis meses”.

“Nunca vimos un caso como el que se conoció ayer en los medios, en el que se han vulnerado todos los derechos –afirma Lipski–. ¿Cómo puede ser que nadie reparó en que esta niña, sea adoptada o sea hija biológica, no esté escolarizada? Este es un gravísimo error del área de Minoridad”.

“Nosotros somos especialistas en el tema y el Estado no nos tiene en cuenta”, reclama Lipski. Y sigue: “Todos los días atendemos a los padres adoptivos que piden ayuda para afrontar distintos problemas. Los casos más difíciles son aquellos en los que les dieron en adopción chicos con dificultades -por haber recibido maltratos en sus primeros años de vida, por ejemplo- y en realidad son parejas que no fueron bien evaluadas y no están en condiciones psicológicas para abordar esos chicos”.

Con Información de El Clarín