Negras se las están viendo los usuarios del Hospital Victorino Santaella (HVS) en lo que a seguridad e higiene de las instalaciones respecta.
Desde hace un mes el personal obrero y de vigilancia privada del nosocomio aplicaba una operación morrocoy en el centro asistencial, por lo que se paralizaban durante algunas horas todos los días, para exigir el pago de sus quincenas, pero desde el pasado viernes los centinelas colgaron sus uniformes por tiempo indefinido y el personal obrero hizo lo propio el día domingo.
Los vigilantes suman 56 en la jurisdicción, pues además de custodiar el Victorino Santaella prestaban servicio en la Dirección Estadal de Salud y en los ambulatorios de Santa Eulalia, El Jarillo, Variantes de Guayas y San Diego de los Altos.
"Estamos quedando a la buena de Dios. Los obreros no están pasando ni una escobita y las escaleras dan asco; los vigilantes abandonaron el hospital y tres reservistas vinieron a cuidar el nosocomio el domingo en la noche, porque la gente de seguridad interna no era suficiente", dijo Zobeida Parejo, familiar de un paciente.
Según informara Miguel Escalante, coordinador de Centinelas Profesionales de Venezuela (Cenproven), empresa...