Hace dos años, cuando destacó como la primera mujer en ocupar un sillón en la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, Gioconda San Blas presagiaba tiempos difíciles: "Desde las más altas esferas del poder se nos amenaza, explícitamente y sin remilgos, con un inevitable conflicto con los centros del saber. Se quieren científicos que callen sus opiniones en los temas especializados que les son propios, cuando éstos rozan intereses políticos que no conviene agitar desde las tribunas académicas y universitarias".
Con la designación de Jesse Chacón como ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, las tensiones entre el Gobierno y los científicos venezolanos han aumentado. El pasado 3 de mayo, el presidente Hugo Chávez le echó más leña al fuego al arremeter contra los investigadores del IVIC. Los instó a hacer "ciencia útil", a resolver el desbordamiento de quebradas en los barrios en lugar de investigar si hay vida en Venus. Aventuró una hipótesis: "En muchas instituciones de esas todavía quedan escuálidos". Y le dio una orden a Chacón: "Apretar tuercas".
Luego de la instrucción presidencial, el ministro planteó la posibilidad de eliminar el programa Permanencia en Labores de Investigación....