El regreso del equipo de expertos argentinos, que a principios de la década pasada inició el trabajo de exhumación e identificación de los restos de las víctimas del Caracazo, demandaron al Ministerio Público los familiares de los afectados por esos sucesos, los cuales advirtieron que no aceptarán ningún despojo que no sea validado por instancias foráneas.
"Los forenses que hay aquí son muy jóvenes y no tienen la experiencia necesaria. Muchos de ellos no saben lo que ocurrió el 27 de febrero de 1989 (...) Queremos que la Fiscalía reconsidere su decisión e invite al equipo argentino, porque no vamos a aceptar ningún resto que no sea verificado por instancias internacionales", afirmó Aura Liscano, cuyo hermano José fue uno de los asesinados durante la represión desatada por las fuerzas militares y policiales para sofocar los disturbios que estallaron en Caracas y otras ciudades hace más de dos décadas.
En similares términos se pronunció Liliana Ortega, directora del Comité de Familiares de Víctimas de los sucesos de febrero y marzo de 1989 (Cofavic), quien afirmó: "Los huesos ni mienten ni olvidan. Los huesos hablan y cuentan su historia, pero deben ser analizados...