María Eugenia Brandy
A pesar que en reiteradas oportunidades se ha denunciado el incremento de mordeduras de serpientes -en más del 250% en los últimos 5 años- todavía no se ha solventado el problema de producción y distribución de suero antiofídico en Venezuela, registrando una gran falta, lo que agrava la situación, puesto que este es el único tratamiento que se aplica para contrarrestar los efectos del veneno inoculado en el torrente sanguíneo por emponzoñamiento de serpientes; ocasionando finalmente la muerte de los pacientes afectados ya que no hay con qué tratarlos a tiempo.
Luis Contreras, sargento I de los Bomberos Marinos del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA), experto en la materia y fiel colaborador en luchar contra este gran problema, viaja constantemente por todo el territorio nacional, atendiendo los casos de mordeduras (Bothrops: mapanare y Orotalus: cascabel y la Chesis Muta también conocida como cuaima piña), evitando muertes innecesarias, llevando sueros antiofídicos a los hospitales del país, anunciando públicamente a través de la prensa nacional (escrita, radio y televisión) la importancia de la prevención y la escasez de este preciado medicamento, vital para contrarrestar la acción del veneno...