Chevron Corp., que ya anticipa perder una prolongada batalla legal por una disputa medioambiental en Ecuador, ahora se concentra en pelear el inminente veredicto de miles de millones de dólares en Estados Unidos.
Los demandantes del caso, residentes de la selva amazónica ecuatoriana productora de petróleo, quieren que Chevron asuma la responsabilidad de la contaminación que, aseguran, causó Texaco, que operó en Ecuador entre 1964 y 1990 y que Chevron compró en 2001. Un experto nombrado por la corte ecuatoriana recomienda una indemnización de US$27.000 millones por daños, lo que sería el mayor fallo medioambiental de la historia contra una petrolera.
Chevron niega las acusaciones y argumenta que Texaco cumplía los estándares locales e internacionales en Ecuador, que una limpieza de US$40 millones en los años 90 resolvió cualquier responsabilidad medioambiental que la compañía tuviera allí y que los problemas restantes son responsabilidad de Petroecuador, la petrolera estatal que asumió las operaciones de Texaco.
Hay mucho en juego. Los US$27.000 millones representan a groso modo una décima parte de los ingresos de la empresa en 2008 y un fallo de este calibre podría empañar la imagen de Chevron cuando intenta establecerse...