Luis Barrera Linares sorprende por su sencillez en el trato y su capacidad de síntesis, todo lo contrario de lo que se espera de un académico dedicado a analizar el complicado panorama literario nacional.
Él mismo escribe en un libro suyo, La negación del rostro (2006), que en la literatura nacional sobran los autores con complejo de mesías que ven de menos la república literaria de Venezuela "Es como si se dijeran a sí mismos: `Yo soy la única estrella que brilla en este firmamento", señala durante la entrevista--. Pero él dista mucho de este perfil. Su erudición y humildad se sienten en cada palabra, porque ve la literatura como un juego, uno que construye la cultura del país.
Acaba de publicar otro libro de narrativa, el octavo que edita en ese género, que lleva el título de Sin partida de yacimiento. Crónicas en la memoria.
La novela está hecha de 16 crónicas elaboradas sobre la ficción y los recuerdos de la niñez, que abarcan desde los años mozos hasta que se convierte en profesor universitario.
"Reduje el lapso para la novela, pues creo mucho en la brevedad y quise hacer...