Felices y sonrientes. Así salieron el cardenal Jorge Urosa Savino y la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, del encuentro que sostuvieron ayer por más de cinco horas.
"El ambiente ha sido muy sereno, amable, cordial y con gran franqueza", destacó el arzobispo de Caracas; mientras Flores le agradecía el gesto de haber aceptado la invitación y subrayaba el "clima de tranquilidad" que reinó en el Salón Francisco de Miranda del Palacio Federal Legislativo.
Aunque se trataba de una reunión de la Comisión Coordinadora de la AN, donde participan la directiva y los jefes de comisiones permanentes y grupos de opinión, aquello se asemejó más a un cónclave: a puerta cerrada, prohibido el acceso a los medios de comunicación y sin transmisión en vivo.
Ante los diputados, Urosa Savino leyó un documento donde mantuvo cada una de sus críticas al proyecto del jefe de Estado, Hugo Chávez, y reivindicó su derecho a opinar.
"Con humildad pero con dignidad afirmo que no soy mentiroso", señaló el prelado, quien ratificó: "el Estado socialista marxista es totalitario".
Urosa Savino identificó ocho normas que, a su juicio, violan la Constitución de 1999: Ley del...