Los Fernández Barrueco aseguraron el patrimonio que ostentan en Panamá. En tan sólo un mes, cambiaron las empresas de nombre. Una medida para evitar la suerte que corren en el país.
A mediados de diciembre, el Gobierno tomó el control de Proarepa y otras de las sociedades que han gozado de las mejores tajadas de la Misión Mercal
Un diciembre ajetreado para la familia Fernández Barrueco. Hasta el día 21 del mes pasado comparecieron en la Notaría Tercera de la Ciudad de Panamá, para terminar de cambiar la directiva de una decena de empresas a su nombre.
Esta Navidad debió ser diferente. Todo ha cambiado desde que Ricardo, el mayor de los hermanos, cayó preso en Caracas. No sólo porque encabeza la lista de imputados por la quiebra de cuatro de los ocho bancos recientemente intervenidos.
Aunque preso en la Dirección de Inteligencia Militar, su nombre ahora es una constante hasta en los documentos que de un plumazo lo borraron de las empresas que ostentaba en la planta baja de la torre Dresdner Bank de Panamá.
Y no es el único. En cuestión de un mes, los apellidos Fernández Barrueco dejaron de aparecer juntos en el...