En 2008, el Gobierno se fijó una meta de inflación de 11% pero los precios aumentaron 31%. La situación inflacionaria tiene desconcertado y confundido tanto al Gobierno como al BCV, quienes no atinan a dar con las políticas para contener el alza de los precios ante el fracaso monumental de los controles de precios y de cambio, medidas estas que ya están desgastadas. Lo más grave de todo es que la inflación de los alimentos se disparó el año pasado hasta 47% desde un 31% que había alcanzado en 2007. El presidente Chávez en su alocución en la Asamblea Nacional dijo que la inflación no afectaba a los pobres porque los precios en Mercal no habían aumentado. Las cifras del BCV desmienten totalmente al Presidente en virtud de que el estrato más pobre de la población (estrato I) acumuló una tasa de inflación de 36%, en tanto que el estrato más rico (estrato IV) registró una inflación de 30%. Así, la mentira del Presidente quedó al descubierto. Pero quien en realidad puso la cómica fue el presidente de la Comisión de Finanzas del Parlamento, diputado Ricardo Sanguino, quien afirmó que...