La tercera ensambladora de carros estadounidenses que opera en el país, Chrysler de Venezuela, detuvo sus operaciones ayer en la mañana debido a la inexistencia de asientos para vehículos, componentes que desde hace 15 días dejó de suministrar la empresa Johnson Control por un conflicto laboral.
"El problema en la autopartista afecta a más de 500 unidades que estaban listas para terminar de ensamblar. De continuar el problema, la empresa estará imposibilitada de producir más de 80 unidades diarias de las marcas Chrysler, Jeep y Dodge", dijo una fuente de la compañía que pidió no ser identificada.
Chysler de Venezuela se suma a las otras marcas estadounidenses, General Motors y Ford, que dejaron de ensamblar vehículos hace casi una semana. "GM paralizó sus tres turnos de trabajo con lo que dejamos de sacar 500 vehículos diarios, suma que incluye la producción de carros en la planta de Valencia y la de camiones en Mariara. Las únicas personas que están trabajando en la compañía son las del área administrativa", indicó un representante de la firma.
Aunque Ford continúa ensamblando los modelos tipo Cargo (pequeños camiones sin cava), suspendió las líneas de producción del Fiesta, Explorer...