REPÚBLICA DOMINICANA: Sequía en São Paulo aumenta temores de crisis energética en Brasil - EntornoInteligente

Diario Libre / Con la economía de Brasil en un mal momento, hay pocas empresas en São Paulo que pueden presumir de sus negocios prósperos. Pero la operadora de camiones cisterna de agua, Gota de Cristal Água Potável, no puede satisfacer sus pedidos gracias a la peor sequía de la historia que ha afectado a la metrópolis más grande de América del Sur. “Estamos trabajando sin parar”, dijo el conductor de Gota de Cristal, Emerson Prado, cuyo camión cisterna se encontraba abasteciendo a una lavandería cerca de Vila Sônia en el oeste de São Paulo. “Como van las cosas, el agua se agotará por completo”, dijo el conductor, quien dice que la compañía obtiene el agua de sus propios pozos. El pronóstico apocalíptico del Sr. Prado no es descabellado. Con una población de más de 20 millones de personas en la región metropolitana, partes de São Paulo – potencia económica de Brasil – se están quedando sin agua. Los problemas de São Paulo son parte de una sequía más amplia que afecta a los estados del centro y sur del país y que está secando las represas hidroeléctricas. En un país que depende de la energía hidroeléctrica para generar aproximadamente el 70 por ciento de su electricidad, esto amenaza con crear un problema aún mayor para la economía de Brasil – el racionamiento de energía. Mientras que la escasez de agua en São Paulo es un dolor de cabeza para el poderoso gobernador del estado, Geraldo Alckmin, del partido opositor PSDB, el racionamiento de energía dañaría al gobierno federal de la presidenta Dilma Rousseff y su izquierdista Partido de los Trabajadores. “Si seguimos con estos bajos niveles de agua en los embalses, será muy difícil evitar el racionamiento en Brasil”, dijo Mauro Storino, director ejecutivo de Fitch Ratings. El embalse más afectado de São Paulo es Cantareira. Situado en las colinas cerca del aeropuerto internacional de la ciudad, da servicio a 6.2 millones de personas de las zonas centrales y los alrededores de la metrópolis. Pero está operando a sólo el 6.1 por ciento de su capacidad – incluyendo las reservas que por lo general no se explotan. Las escasez de lluvias – en la temporada de lluvias que tradicionalmente va de noviembre a abril – en el último par de años ha sido la causa de que en enero Cantareira recibiera menos de una sexta parte del promedio histórico de agua para el mes, escribió Vicente Andreu Guillo, presidente de la ANA, agencia nacional estatal reguladora del agua, en un artículo en el sitio web del organismo. José Carlos Mierzwa, profesor asociado de la Universidad de São Paulo, dijo que a menos que lloviera mucho durante la segunda mitad de la temporada de lluvias, el racionamiento estricto sería inevitable. Dijo que si bien el crecimiento de la población de São Paulo se ha desacelerado, el surgimiento de una nueva clase media es la causa de que el consumo de agua siga aumentando. Para satisfacer esta demanda, la ciudad está importando agua a través de túneles subterráneos desde regiones cada vez más distantes. Pero aunque la búsqueda de nuevas fuentes es importante, la ciudad está desaprovechando oportunidades de reciclar los suministros de agua existentes. São Paulo trata sólo el 30 por ciento de sus aguas residuales, convirtiendo sus ríos en cloacas abiertas que a su vez limitan el agua disponible para las regiones río abajo. “Esta contaminación se extiende por aproximadamente 100 kilómetros”, dijo el profesor Mierzwa. Más preocupante para los legisladores de Brasilia es que la sequía provocará una crisis energética. En los núcleos económicos del centro y sureste de Brasil, los principales embalses hidroeléctricos están a sólo el 17 por ciento de capacidad. La última sequía de Brasil en 2001 obligó a racionar la energía y ayudó a poner fin al dominio del partido centrista PSDB. Desde entonces el gobierno ha duplicado la participación de las centrales térmicas en la generación de energía para compensar cualquier escasez de hidroelectricidad durante las sequías. El Sr. Storino, de Fitch, dijo en una nota que el aumento de energía térmica y una mejor red de transmisión de electricidad “mitigan parcialmente el riesgo de un racionamiento”. Pero incluso esta salvaguardia tendría sus límites si no lloviera. El racionamiento sería un desastre para la presidenta Rousseff, ex ministra de energía, cuyos índices de aprobación cayeron pronunciadamente este mes a causa de una economía débil y un escándalo de corrupción en la compañía petrolera estatal Petrobras. La comunidad empresarial está preocupada. Santiago Chamorro, presidente de General Motors do Brasil, dijo que el fabricante de automóviles había contemplado transportar agua en camiones para sus plantas en São Paulo. “Nos estamos preparando para lo peor y esperando lo mejor”, dijo el Sr. Chamorro. Mientras tanto, el pueblo se está abasteciendo de agua. Leroy Merlin, una tienda de artículos para el hogar, dijo que la demanda de nuevos tanques de agua para uso residencial aumentó 352 por ciento el año pasado. Algunos temen que la crisis podría degenerar en conflictos en las calles de São Paulo una vez que la escasez se sienta con más fuerza a finales de este año. “Dentro de poco, las cosas se van a poner peligrosas para nosotros”, vaticinó el Sr. Prado, conductor de Gota de Cristal. Dijo que temía que la gente empezara a detener camiones cisterna al azar y “nos ordenara ir a sus casas”. (c) 2015 The Financial Times Ltd. All rights reserved

Con Información de Diario Libre

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