PUERTO RICO: El desaliento político - EntornoInteligente

El Vocero / La historia política tiene ejemplos de movimientos electorales que parecen manadas de migrantes que se mueven de un lugar a otro. Son éxodos políticos que pueden ser momentáneos y luego, como la parábola del hijo pródigo, regresar al calor del hogar. Las razones para el destierro voluntario son distintas en cada caso, pues cada tiempo tiene sus elementos particulares que nunca se repiten. Tienen que darse coyunturas históricas que afectan de manera dramática el sentido de identidad y pertenencia del elector, que por años tenía que cumplir con un código de ética no escrito que incluía aguantar, sin darse por aludido, los serios agravios que sus correligionarios acometían.

Una migración en masa se dio en 1946 con la fundación del PIP. Miles de independentistas abandonaron el PPD. En las elecciones de 1952 se dio la otra, producto de luchas de poder que llevaron a una división dentro del movimiento estadista. Miguel Ángel García Méndez y Luis A. Ferré representaban un bando y Celestino Iriarte el otro. La división se dio en asamblea que los estadistas celebraron en Ponce, donde el bando de Iriarte salió con intenciones de no regresar y fundar otro partido, como lo fue el Partido Boricua. En esa asamblea García Méndez, quien había regresado a la política luego de diez años de retiro, salió presidente del entonces Partido Estadista Puertorriqueño y Ferré su vicepresidente.

Los resultados de las elecciones de 1952 fueron desastrosos para el movimiento estadista. Solo alrededor de un 12% del electorado votó por ellos. El peor momento en su historia, desde el punto de vista electoral. Por su parte, el PIP obtuvo el 19% del voto y más de 126 mil en términos numéricos. La mayor cantidad obtenida en su historia. La explicación para esos resultados fue que miles de los estadistas, seguidores de Rafael Martínez Nadal, emigraron hacia el PIP. Las alianzas que años anteriores habían tenido estadistas e independentistas, como aquella de 1932 con el Partido Nacionalista de Pedro Albizu Campos, habían influido a ello. Los estadistas de Martínez Nadal no querían a García Méndez, mucho menos a Luis Muñoz Marín. Reafirmaron su anticolonialismo votando de esa manera. Los libros de Tomás L. Vargas Morales, Señal de Primavera, y de Rubén Berríos Martínez, Un Mapa para la Ruta, relatan con fidelidad histórica los acontecimientos de la época.

En 1968 se dio otra migración, al fundarse el Partido del Pueblo de Roberto Sánchez Vilella. Sacaron 11% de los votos emitidos. Luego de la asamblea que el PPD celebró ese año, donde le cerró las puertas a la celebración de primarias, un nuevo partido ya estaba formado. Lo mismo sucedió en 1984, cuando un grupo de estadistas emigró del PNP y fundó casa nueva: el Partido de Renovación Puertorriqueña. En todos estos casos las características fueron similares: varios líderes fuertes con serios disensos entre ellos y una masa electoral disgustada, afectada en su sentido de identidad y pertenencia de grupo, que los siguió.

En las elecciones de 2016 se dio otra migración, pero de proporciones y significados distintos a las anteriores. Del PPD y el PNP salió un pedazo considerable que fue a parar a las candidaturas de Manuel Cidre y Alexandra Lúgaro. Fue una especie de avulsión electoral que ambos partidos sufrieron, sin saber con certeza si regresarán al lar nativo.

Algo quedó evidenciado en las pasadas elecciones: de las múltiples identidades de la persona, la identidad política, el ser miembro de un partido, quedó desdibujada y lacerada. No veo en el horizonte una vuelta atrás. Lo sofisticado y complejo de la vida, los múltiples entretenimientos que tienen las personas, la honda y repetitiva decepción con sus líderes, dificultan el proselitismo y afectan las lealtades y compromisos políticos. A eso añádase la arrogancia de la nueva generación de burócratas, que hasta con la mirada fermentan lo que ya es un hecho histórico comprobado: el inevitable desaliento político.

PUERTO RICO: El desaliento político

Con Información de El Vocero

www.entornointeligente.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com