¿Por qué los científicos están cancelando su suscripción al New York Times? - EntornoInteligente

El Espectador / Una columna de opinión que publicó el diario norteamericano y que aseguraba que el cambio climático es un mito, prendió un boicot en su contra.

Si hay un tema que ha copado la agenda de los medio estadounidenses, es la resistencia del gobierno de Donald Trump y de otros conservadores a aceptar que la amenaza del cambio climático es real. Si bien no todos los ‘escepticos’ del cambio climático están a favor del actual presidente de Estados Unidos, sí coinciden en una cosa con él: aseguran que el aumento de la temperatura global es un proceso natural, a pesar de que la evidencia científica ha probado, una y otra vez, que la industrialización y otras actividades humanas son la causa principal de este problema.  

De todos los medios que cubren el debate, el  New York Times probablemente ha sido uno de los que más ha analizado el tema y se ha convertido en una voz a favor de la evidencia que muestra la gravedad del problema. De hecho,a  principios de este año lanzó la camapaña “Verdad: es más importante ahora que nunca”, para demostrar su compromiso con la verificación de la información. No obstante, una columna de opinión que publicó el pasado 28 de abril generó un tsunami de críticas por parte de la comunidad científica.

El columnista: Bret Stephens, un republicano , que desde la tribuna del Wall Street Journal se llamó a sí mismo un “esceptico” del cambio climático. La columna: “Clima de completa seguridad”, una pieza en la que Stephens lanzó frases como que el aumento en las temperaturas terrestres desde 1888 ha sido “modesto” (a pesar de que desde hace 50 mil millones no se registraba un aumento tan brutal) o que la mayoría de norteamericanos no se involucra en el problema precisamente por la actitud “totalitaria” de científicos y defensores del medio ambiente. Para acabar de ajustar, aseguró que los intereses políticos de quienes ‘defienden’ el cambio climático son el principal motor de sus convicción, no necesariamente su pasión por la ciencia. 

La controversia estaba servida. Uno de los primeros científicos en anunciar públicamente que retiraría su suscripción fue el investigador del Carnegie Institution for Science, Ken Caldeira. Vía twitter, el experto en la producción de energía y sus relación con el clima, publicó una carta en la que anunció su renuncia a la suscripción del periódico, tras la publicación de la columna que Caldeira consideró un “irrespeto grosero de la verdad”.

“Si el Times quiere que suscriptores como yo regresemos, debe mostrar que antes de ser publicadas, las columnas de Bret Stephens pasan por un rigoroso proceso de chequeo de datos , y que no está renunciando a ser un medio donde buscar información completa”, explicó Caldeira.

Pero fue el investigador de la Universidad estatal de Penn, Michael E. Man , quien empezó el hashtag que comenzó la desbandada: #showyourcancellation (nuestra tu cancelación). Desde entonces, cientos de personas han usado el hashtag para mostrar su inconformismo.  Entre esas, periodistas del mismo medio pero no tienen nada que ver con sus páginas editoriales, se mostraron en desacuerdo.

De inmediato, el New York Times defendió la contratación de Stephens. La editora Liz Spayd publicó un artículo en el que dijo que desde que Trump fue elegido presidente, el periódico ha hecho todo lo posible para “darle un corazón que late a quienes votaron por Trump”, contando sus historias, y, además, dándoles un espacio en sus páginas para que expresen sus puntos de vista. La idea del periódico era que el votante de Trump sintiera que podía acercarse al medio.

La editora señaló que en una conversación que tuvo con James Bennet , el editor de Opinión y quien decidió contratar a Stephens, éste le dijo que “el punto crucial de la cuestión es si el trabajo de Stephens está dentro de nuestras fronteras del debate inteligente, y no tengo dudas de que así es. No dudo de que él cumple con los estándares de la honestidad intelectual y la justicia “.

Esa respuesta, en lugar de aplacar los ánimos, solo enfureció aún más a algunos miembros de la comunidad académica, quienes la consideraron displicente. Incluso, ya existe una petición en la plataforma change.org en la que se pide al periódico retirar a Bret Stephens de sus páginas, y en su lugar, “contratar a un columnista comprometido con defender sus ideales políticos sin utilizar mentiras para respaldar su argumento”. La petición ya tiene 31.538 firmas.

Con ese panorama, la polémica parece estar lejos de apagarse. El NYTimes no se ha movido ni un centímetro, a pesar de la avalancha de críticas. Para sus editores, es importante que sus audiencias escuchen las voces que no les gustan, y poder sacar la conversación de los lectores liberales, urbanos y con altos niveles de educación que usualmente los frecuentan.

¿Por qué los científicos están cancelando su suscripción al New York Times?

Con Información de El Espectador

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