PARAGUAY: ¡Eso es todo, amigos! - EntornoInteligente

Ultima Hora / Respirá hondo, sonreí: sobreviviste. Una nueva Navidad ha pasado. Melosa, caprichosa y desproporcionada, pero hermosa en su absoluta falta de sutileza. Ahora viene el tiempo del recuento, la exposición descarnada de lo sucedido.  Uno, ante la contundente verdad de los hechos. Por suerte  existe  el alivio de la renovación.

Fenece de puro viejo el 2014 y Crono ya pare el 2015. Vivito y coleando, para hacer todo lo que uno desea con él. Nuevo de paquete. Cero horas. Joya, nunca taxi.

Hay otros 365 días para usar y abusar. Ese tendal de segundos, minutos y horas impele, exige, pero también se abre como una nueva senda, como una insospechada serie de acontecimientos. Vivilos.

Mantené caliente el corazón y fría la cabeza. Perdoná las injusticias que sufriste, enmendá las que provocaste. Respondé ante lo inevitable con sabiduría oriental: simplemente aceptalo. No llores por lo que no puedas cambiar. Da una vuelta de página. No vivas tu pasado, porque lo único que existe en realidad es el presente. Lo demás es mera especulación. Lo que fue ya no será y lo que está por ser aún no es.

Aprendé a perdonar, inclusive a los estúpidos (ciegos de su propio complejo) que creen que les debés un perdón. Si te dieron un sopapo, no pongas la otra mejilla. Retrocedé dos pasos para que no te vuelvan a tocar. Será útil tanto para el agresor como para el agredido. Y en el peor de los casos te servirá para tomar impulso y darle un contundente corte al tema, si es posible en el mentón.

No hay fórmulas secretas. Lo bello de la vida está en el camino. Hay dos cosas concretas: nacemos y morimos. Punto; el resto es historia. Es nuestra responsabilidad llenar lo que hay en el medio con algo de sentido.

Conocete. La peor ignorancia es la propia. Sos un producto del azar, del inescrutable misterio de la vida. ¿O elegiste a tus padres o a tu país? Por eso, tu misión es encontrarte. No por nada el paraguayo, cuando se halla, está feliz. Sé la mejor versión de vos mismo. Entendete y, sobre todo, no te mientas.

Tomá con pinzas las alabanzas y los reproches; todos son parciales e interesados. Escuchalos, pero no los creas por completo. No te llenes de productos que no necesitás o que no podés costear. Vos no sos lo que vestís, comés o conducís, pese a que la sociedad te diga lo contrario. Claro que una buena camioneta no le hace mal a nadie.

El dinero no da la felicidad. Pero paga grandes vacaciones, médicos preparados y un sinfín de cosas que te mejoran la vida, incluso la caridad.

Y sobre todo sé feliz.

Que pases un gran 2015. Y mucha suerte… la necesitarás.

Con Información de Ultima Hora

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