PARAGUAY: ?"Es una chica amable, cariñosa y está enamorada de un patán" - EntornoInteligente

Hoy.com.py / Víctor tiene 20 años, se define como un joven tímido y algo introvertido: “Tenía miedo a enamorarme; no quería pasar por lo que mi mamá le hizo a papá”, dice. Pero las vueltas de la vida hoy lo ponen en una situación similar: “Me enamoré de una persona con compromiso”, admite. Esta es su historia…

Víctor trabaja como ordenanza en una empresa de construcción, vive con su padre, su madrastra y sus dos hermanitos: “Mi papá se volvió a casar hace unos 4 años; antes dependía totalmente de mi finada madre y de sus caprichos; ella era licenciada en obstetricia y vivía gua’u trabajando; siempre estaba de guardia y era papá el que se ocupaba de mí, de mi colegio, de mis cosas, de mis actividades. No recuerdo una sola vez en que ella haya ido a una reunión escolar mía o a algún evento. Era muy fría conmigo, pero yo no sentía tanto su ausencia porque estaba papá y también mis abuelas; ellas me cuidaban y malcriaban siempre. Pero papá era el que siempre estaba mal por ella, se peleaban mucho; ella se iba de la casa uno o dos días y él no comía más; siempre terminaba él cediendo para que ella vuelva y estaban bien unos días hasta que ella fallaba otra vez. Y en ese entonces no sabía ni entendía nada yo, pero con los años me di cuenta de las cosas; mamá tenía en su vida a alguien más y papá se lo perdonaba por amor. Andaba con un doctor joven, soltero, que le pedía a ella que deje su familia, pero ella no lo hacía no sé por qué; supongo que porque papá se lo suplicaba, o quizás lo quería. Ella fue su primera novia, se casaron muy jóvenes, no sé. Pero lastimosamente falleció en un accidente cuando yo tenía 14 años y fue un golpe fuerte, pero supongo que por mí él se levantó. Y de a poco pudo rehacer su vida, hoy con su esposa y mis hermanitos somos una verdadera familia, la familia que de chico hubiese querido tener y no tuve”, empieza contando.

Víctor se enteró hace casi 4 años de la doble vida que mantuvo su madre por una tía, y juró que jamás se enamoraría, ya que lo que pasó con su familia fue traumático para él: “Yo no quería saber nada de las mujeres, incluso tenía amigas que andaban con dos a la vez y eso me molestaba, ni siquiera me importó que mis compañeros comiencen a dudar de mi hombría, porque algunos creían que yo era gay porque me apartaba de las chicas que se gustaban de mí. Yo estaba seguro que no había ninguna mujer que valiese la pena”.

Eso fue hasta que una tarde de sábado hace cuatro meses escuchó que una chica se peleaba con su vecino, un universitario de 21 años que maneja una camioneta y que, según Víctor, es sobrador y prepotente. La chica se fue a recostar por la muralla de la casa de Víctor sin darse cuenta que él estaba ahí: “¿Estás bien?”, le preguntó nuestro entrevistado.

Víctor logró hacerse amigo de Beatriz y cada que iba a ver a su novio, ella solía quedarse a conversar. En una oportunidad su novio la pescó y se produjo un incidente en el que tuvo que intervenir incluso el papá de Víctor, ya que el vecino estaba fuera de sí: “Yo no podía entender cómo una chica hermosa, amable y cariñosa como Bea estaba enamorada de un patán como mi vecino, pero ella solo me decía que “el amor es ciego”. Yo hasta estaba seguro de que el tipo la golpeaba, porque una tarde que pasó por mi casa la vi con la cara roja, pero ella me dijo que no fue nada, y para no volver a tener problemas con el novio era yo el que solía visitar los sábados a la tarde a mi amiga y enseguida me gané el cariño de la mamá de ella que me recibía súper bien, cosa que el novio no podía hacer porque no tenía permiso para llegar a la casa de ella porque una vez le maltrató a la señora. Hablábamos mucho y siempre le decía que era hermosa y que no tenía por qué soportar a un tipo como él. Hasta que un día me cuenta que se comprometió con mi vecino, que el le pidió casamiento y ella aceptó, a pesar de la oposición de su familia. Yo ahí decidí tomar distancia y casi ya no la iba a visitar. Y un viernes, hace un mes yo estaba preparándome para ir con unos compañeros de trabajo a un boliche cuando ella me llama y me dice ¿podés venir?, y fui porque la escuché mal, estaba borracha y llorando. “El muy desgraciado me plantó”, me dijo. 

La chica lo tomó de la mano y con el pretexto que le quería mostrar algo lo metió en su dormitorio. Ahí le preguntó si ella le gustaba, ya que quería tener su primera vez con él: “Yo nunca creí que ella sea virgen porque si el tipo hasta le pegó lo que menos pensás es que le va a respetar sexualmente. Por qué querés hacer esto, le dije, y me dijo que para vengarse de su novio porque él en ese momento seguro está con otra chica y ella quiere pagarle con la misma moneda. Pero no sentís nada por mí, le dije, y ella me dijo qué bobo que sos, claro que siento algo, y me tocó la bragueta. Esto no voy a hacer si no siento nada, me dijo, y me abrió el cierre. Y aun en esa situación traté de razonar y le dije “vos no sabés lo que estás haciendo, no sabés en lo que te podés meter”, y me dijo no me importa, no me importa nada, y si vos también me rechazás lo único que ya tengo que hacer es salir a la calle y entregarme al primero que pasa, porque parece que nadie me quiere. Le abracé y le dije que las cosas no son así, que a ella mucha gente le quiere y que probablemente hasta el imbécil de su novio le quiere, y que yo le adoro, pero no me gusta que quiera algo conmigo solo por venganza”.

“Me dijo que lo mejor era que nos viéramos a escondidas” 

El muchacho asegura que con el dolor de su alma dijo esas cosas: “ella me dijo ¿me das un beso?, y pensé que eso no tenía nada de malo, y le acerqué mis labios. Yo sentía el olor a cerveza en su boca, su lengua, sus dientes, y parece que eso me hizo olvidar de todo lo que yo le estaba diciendo, de todo lo que le estaba aconsejando. Nos acostamos y ella me dijo que no me preocupe, que solo quería estar conmigo, a mi lado, que no quería quedarse sola, y que no necesitábamos tener sexo. Pero apagó la luz, se desnudó en la oscuridad, se acostó a mi lado y nos pusimos a hablar, yo solo la acariciaba el cabello y de repente ella se acostó encima mío; nos volvimos a besar y ahí ya no pudimos controlarnos, pasó lo que tenía que pasar. No era mi primera vez, porque yo lo que no quería era una relación seria, pero amiguitas tuve, empecé cuando a mis 17 la prima de un ex compañero me agarró en una fiesta. En fin, yo en ese momento estaba en otro planeta, por primera vez estaba con alguien que sí me interesaba, sabía que en algún momento iba a aterrizar y que tenía que enfrentar la consecuencia de mis actos”, asegura el chico.

La mujer estuvo dos semanas sin siquiera atenderle el celular y no lo recibía cuando iba a su casa: “Su mamá no sabía ni qué decirme, tenía vergüenza de mí porque yo le caía bien a ella y no entendía por qué su hija me trataba así. Entonces yo dejé de irme, pero le mandé un mensaje a ella diciéndole que si decidió no verme más que voy a respetar su decisión aunque me duela. Y hace una semana, de siesta, mi hermanito me golpea la puerta y me dice “tu amiga quiere verte”, yo estaba en boxer y cuando estiré un pantalón ella ya entró y cerró la puerta con llave. Me besó y volvimos a tener relaciones en mi cama, en mi casa, y luego de todo me dijo que pensaba mucho en mí y que sabía que yo le quería, me dijo que le dé un poco de tiempo, porque estaba muy confundida. Que lo mejor era que mientras nos viéramos a escondidas. Y no estoy convencido de querer eso para mí, pero le amo, estoy enamorado de ella, así que por ahora supongo que voy aguantar la situación”, asegura. FIN DE LA HISTORIA.

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Con Información de Hoy.com.py