MÉXICO: Té Chai, de lo ancestral a lo exótico - EntornoInteligente

El Informador / GUADALAJARA, JALISCO (20/ABR/2014).- Si “pega” en Guadalajara, seguro tendrá éxito en el resto del país. Es uno de los augurios mercadológicos para medir cuánta popularidad puede alcanzar un nuevo producto a escala nacional. Así llegó el té chai a la capital jalisciense. Si bien esta bebida procedente de la región de Masala, India, no es nueva, el auge que que ha tenido en la ciudad se percibe echando una mirada a las variaciones que se ofertan en la metrópoli, y y principalmente al hecho de que incluso hay lugares que han abierto sus puertas para ofrecer solamente té. Esto podría ser un golpe bajo para los amantes del café.

De lo tradicional se conoce y bebe poco. En México la bebida se adaptó a los sabores nobles con azúcar, dejando atrás la amargura y espesor natural y característico que el chai tiene en Asia. En su estado puro, la bebida es fuerte, intensa y de buen cuerpo, muy similar al atole o el café turco. En India puede consumirse incluso con leche de cabra, mientras que aquí se mezcló con los estilos light o deslactosado -que, por cierto, parece ya una tendencia- para versiones calientes y frías, sin dejar de lago el frappé, un clásico para los calores que atarantan tanto últimamente.

En Guadalajara se encuentra la clásica preparación directa con la materia prima (té negro con clavo, canela, cardamomo, jengibre, pimienta, y en algunos casos con anís) en agua caliente y hasta en “las rocas”, con el pequeño baso casi al tope de hielos, como si fuera whisky.

Tan sólo en la metrópoli se estima la existencia de aproximadamente 200 cafeterías -entre grandes cadenas y pequeños locales-que ofrecen al menos una faceta de la bebida, detalla Luis Alberto Villa, barista de Café Etrusca, empresa mexicana que distribuye los insumos (productos y equipo) de café y té chai a la ciudad.

Zonas gastronómicas como Chapultepec, Providencia, El Expiatorio, Chapalita y Rafael Sanzio, son puntos de encuentro en donde el té chai se vende como pan caliente.

En la última década la bebida comenzó a construir su arraigo en la ciudad, incluso, el restaurante tapatío Chai fue uno de los detonantes para que el nombre del té se disparará entre los futuros comensales.

Estilo de vida y vanguardia

La fama de la bebida es vieja. Son varias las propiedades “curativas” que se le atribuyen, entre ellas una de las más importantes para las mujeres: sirve para adelgazar; también es útil para aliviar malestares de circulación sanguínea, relajación corporal y mental, y como un digestivo.

El consumo se relaciona también a su costo, pues el precio promedio de un taza de chai parte va de los 14 pesos -en tamaño chico- hasta 60 pesos -por medio litro-, aunque claro, también hay que tomar en cuenta el tipo, lo que puede incrementar el monto a pagar.

Y como ahora lo que vale en el mundo -es decir, lo que está de moda- es ser sano, pues no hay nada mejor que salir a la calle con un termo (mejor si se puede ver la bebida) y decir a todos que se consume algo natural.

Después del café americano y el capuchino, el té chai es la bebida que se instala en la preferencia tapatía, según Luis Alberto Villa. En la variedad (té puro con especias, jarabes, concentrados, polvos y tisanas con fruta deshidratada) está el gusto.

La marca David Rio (de San Francisco, Estados Unidos) es la líder en cuanto a venta y producción del té chai orgánico. El 80% de las barras en Jalisco trabajan la marca que ofrece hasta ocho variantes de sabor en su presentación en polvo, desde el tradicional, negro con especies, té verde, libre de azúcar, vainilla, maple, manzana-canela o mango, por ejemplo.

Al igual que el vino, el té chai es una experiencia sensorial que va desde lo aromático, exploración de sabores al contacto del paladar y su trago, hasta en la forma de preparación y presentación en la mesa, principalmente en su consumo dulce a base de té verde y los preparados con vainilla y libres de azúcar. “Cafetería que no tenga té chai es porque no está actualizada”,

Hay negocios que han ideado su propia versión: en nieve de garrafa, paletas, en yogurt de helado suave como lo hace la heladería tapatía Mon-côté , o hasta el nivel molecular, en donde se le añade tapioca (la goma natural de la yuca) para que el comensal tenga una experiencia doble: dos texturas en una, entre lo sólido y líquido.

Sifón japonés

Calor como base

Es un método japonés alimentado con luz halógena que produce intensidad de calor. La bebida se construye a través de la extracción y contracción. El agua llega a un punto de hervor que hidrata el producto ubicado en la parte superior. La intensidad de luz baja y deja abajo la preparación de la infusión. La lámpara puede generar hasta 100 grados de temperatura.

Latte (con polvo)

Sabor impulsado por vapor

De los más tradicionales, en su versión de té verde. Incluye leche (entera, deslactosada, de soya o light). Altera la consistencia de la bebida, más no el sabor. Su preparación lleva vapor, que tiene la función de espumar y calentar la leche.

Tisana frutal

Una prueba de texturas

Es una mezcla de frutas deshidratadas, desde dátil, manzana, uva- pasas, coco, canela y especies. Aquí se puede disfrutar una doble textura, la infusión de la bebida y lo masticable de la fruta.

En las rocas

Refrescante

Se utilizan los insumos en concentrado (con mayor intensidad) o jarabe (endulzado). Su atractivo es refrescante ante una bondadosa porción de hielo en trozos. Es de las más sencillas, tiene la mitad de leche y jarabe. También se le conoce como latte.

Tradicional

Extracto de especias

Las especias se colocan en un filtro para que el agua extraiga el sabor. Por lo general se sirve caliente.

PARA SABER

Los básicos

> El origen

El té chai es originario de la región de Masala, India. Su base fue creada a base de té negro y especies como el clavo, canela, cardamomo, jengibre, pimienta, y en algunas zonas con anís. No hay una receta exacta, pues entre las variaciones ya se incluyen los extractos florales.

> La recomendación del experto

Para acompañar la degustación de té chai, el barista Luis Alberto Villa, aconseja probar repostería con miel, vainilla, naranja o mantequilloso. Evitar los alimentos achocolatados, porque puede reducir el sabor. La esencia también servir para brindar sazón a platillos más laboriosos como el pescado en su estilo laminado. De entre la variedad de cafeterías y teterías, también recomienda el probar la variedad de tés chai que ofrecen Café Barra Café (en Providencia), La Tetería (calle Libertad), Restaurante Chai (en Av. Juárez o Av. Vallarta).

FRASE

“El té chai es valorado como una bebida exótica a nivel occidental. Puede ser costoso, pero cada sorbo lo vale. La gente lo paga porque simplemente es

té chai.”

Luis Alberto Villa, barista

Con Información de El Informador