MÉXICO: 'El Apostador', todo o nada - EntornoInteligente

Excelsior / El apostador , remake de la cinta de 1974 con James Caan que ahora es protagonizada por Mark Wahlberg, quien también funge como productor, dada la libertad y responsabilidad que este rol implica.

Siempre había estado sentado esperando a que los buenos guiones llegaran a mí, después me di cuenta que la única forma en la que podía hallar el mejor material era desarrollándolo y produciéndolo yo mismo”, resaltó Wahlberg en entrevista.

Las razones para fungir como protagonista, en las que destaca una complejidad emocional y un régimen alimenticio estricto, así como en el rubro de productor son diversas y de gran relevancia para el actor.

En primera, ya no se hacen este tipo de cintas, el estudio creó este pequeño personaje con el que me sentí hechizado. Amo el material, también al personaje, amo la idea de encarnar a un profesor de literatura. Amo a William Monahan como escritor, los diálogos de los que pude ser parte. Hay muchas razones por las que decidí hacerlo; perdí mucho, pero para lucir lo más delgado posible, ése fue un reto para mí. En mi cabeza tenía que confiar en mí mismo para personificar a un profesor, pero estaba dispuesto a hacerlo. Es genial hacer algo como esto además de dar vueltas a las colinas como en Transformers “, subrayó.

Me encanta la idea acerca de que Jim no se compromete, los materiales con los que cuenta en la vida no son suficientes para él. Está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para encontrar un significado, para ver si así puede encontrar una felicidad verdadera, así como su verdadera pasión y el amor verdadero. Eso es inspirador”, agregó Wahlberg, en torno a la profundidad contenida en la película.

Los tintes del remake

Diversos sitios de internet especializados han manejado que se trata de un remake del filme que le diera a James Caan una nominación al Globo de Oro como Mejor Actor de Drama, sin embargo, para el cineasta de esta nueva versión, Rupert Wyatt, la intención no era hacer una nueva versión.

Para mí la palabra remake no era la intención, quería trabajar partiendo del guión que William Monahan había escrito, que es sobre las diferentes maneras y significados que conllevan el ser un apostador. Es menor la idea de apostar, que creo eran los cimientos de la anterior, y es más sobre el hombre que está en la búsqueda de salir de su vida, usa las apuestas para hacerlo. Tengo mucho cariño al filme original en muchas formas, pero de ninguna forma quería emularla”, refirió.

La esencia y tonalidades que Wyatt quería enmarcar en el filme, quien cuenta en su filmografía con títulos como El escapista y El planeta de los simios (R) Evolución , obedecen a aspectos más profundos.

“Es un apostador de la vida, de hacer decisiones, de tener repercusiones reales sobre lo que le pasará en la vida, en lugar de que todo acontezca en la mesa de juego, ganar o perder sólo en el sentido monetario, pero aquí hay decisiones que hacemos en la vida, como en una relación amorosa, el peso espiritual, hay un vacío en él, pero tiene que destruirse para hallar un sentido.”

El trabajo con Jessica Lange y John Goodman

La dos veces acreedora al premio Oscar, Jessica Lange, funge como madre del protagonista. Aunque sus intervenciones son breves, la presencia de la protagonista de Sweet Dreams son portentosas: una de las escenas en las que sobresale es al darle un revés a Wahlberg, quien se soba la quijada una vez terminado el acto.

Me abofeteó unas cuantas veces (risas). Lo gracioso fue que siempre comentaba lo emocionada que estaba con esa escena en particular, el abofetearme en la cara. Pero no me abofeteó tan fuerte y cuando pensaba que me había dado recio siempre se disculpaba, me abrazaba y me decía que lo sentía, pero nunca me lastimó”, refirió el actor de Los infiltrados .

Por su parte, Rupert Wyatt hizo hincapié en que el buen resultado del filme se debe a haber escogido actores de gran calibre y entendimiento para plasmar lo que tenía en mente, desde el inicio del rodaje.

El equilibrio entre drama, intensidad y diálogos cómicos se logró al hallar buenos actores que entendieran la comedia, pero al mismo tiempo que entendieran los patrones del drama. John Goodman es el vivo ejemplo, es gracioso, pero al mismo tiempo es introspectivo, entendía hacia a dónde íbamos, levitamos con él. Mi reto fue hallar el balance, no hacerla tan oscura, pero tampoco plagarla de hilaridad”, destacó.

Réplica a Wahlberg

El momento romántico, y en cierto modo la luz que Bennet necesita, se ve reflejado en el personaje de Brie Larson, quien funge como alumna del protagonista. A su vez, es el único personaje que conoce la ambivalencia del profesor de literatura y apostador. La mayor parte de las escenas de Larson son en compañía de Wahlberg, con quien tuvo una simbiosis muy especial.

Tuvimos ensayos, hablamos mucho, nos conocimos, pasábamos horas discutiendo sobre el guión, relacionándonos con las cosas, discutiendo todo desde lo más general a lo más particular, si leyera el libro qué pensaría acerca de él, si lo leyó, dónde está ahora, si viene al apartamento que se siente a la mesa, cosas sobre la ropa; ese tipo de cosas que son divertidas de discutir cuando inicias un proyecto, también crear esa otra vida, era fácil porque entendías la relación”, citó.

Mi interés en la película no tuvo nada que ver con las apuestas, o ese mundo, es una alegoría de vida, todo el tiempo que estuve haciendo la película, jamás pensé que era sobre apostar, esa es la belleza de ella. Pareciera que es sobre eso, pero tiene otras cosas fascinantes, lo puedes relacionar con la vida y las elecciones que haces”, agregó.

Además de Larson, Michael Kenneth Williams, en la piel del cobrador Baraka, también tiene escenas con Wahlberg. El dúo compartió el aprendizaje que tuvieron luego de colaborar con el nominado al premio Oscar.

El va más allá de lo profesional. Cuando hace las escenas en el set no hay nada más que importe, no hay distracciones, es algo maravilloso de ver”, refirió Larson.

A su vez, Williams, dijo haber disfrutado el hecho de hacer sufrir, bajo ciertas torturas, al protagonista de El peleador . “Disfruté trabajar con él, hizo más fácil para mí el ser duro, fue gracias a que perdió su masa muscular, eso hizo creíble que alguien pequeño como yo pudiera intimidarlo”, comentó.

hch

Con Información de Excelsior