MÉXICO: Debemos poner fin a la violencia contra las mujeres - EntornoInteligente

Excelsior / Una de cada tres mujeres experimenta violencia en su vida. Así lo dio a conocer la ONU-MUJERES antes de la celebración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se conmemora cada 25 de noviembre y los siguientes 16 días, para darle oportunidad a personas y asociaciones de todo el mundo de movilizarse y llamar la atención  sobre la necesidad urgente de poner fin a esta violencia que alcanza a mujeres y niñas por igual.

Actualmente, el Distrito Federal cuenta con buenas leyes e instituciones contra la violencia hacia las mujeres, sin embargo, no ha sido posible abatir la incidencia de este terrible fenómeno social.

La Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal ha reportado recientemente que en los últimos cinco años, casi un millón de personas fueron atendidas por los servicios contra la violencia intrafamiliar, las cuales en su mayoría eran mujeres (84%).

Según el INEGI, en la Ciudad de México, 72 de cada 100 mujeres de 15 años y más han padecido algún incidente de violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas. Cincuenta y dos de cada 100 mujeres de 15 años y más han tenido al menos una relación de pareja, han sufrido algún tipo de agresión a lo largo de su relación. Y  de las mujeres violentadas, las agresiones más  frecuentes son las de carácter emocional, como insultos, amenazas y humillaciones.

El tema de la violencia en contra de la mujer es de tal importancia y preocupación que el propio jefe de Gobierno en el mes de noviembre del año pasado, firmó un convenio de colaboración con  la ONU-MUJERES para la creación de un programa general de igualdad de oportunidades y no discriminación de las mujeres, el cual contiene estrategias, metas y líneas de acción concretas. Con ello, el Distrito Federal se colocó a la vanguardia en esta lucha que, desafortunadamente, aún es larga. 

Por eso, más allá de buenas leyes y programas integrales, lo importante es que los hechos hablen en nuestros hogares, en las escuelas, en los centros de trabajo y en todos y cada uno de los espacios de convivencia, para poner fin a este tipo de violencia.

Quiero aprovechar esta ocasión para retomar las palabras que el secretario General de la ONU dio en 2013, con motivo de esta celebración: “Acojo con beneplácito el coro de voces que piden que se ponga fin a la violencia que afecta a alrededor de una de cada tres mujeres a lo largo de su vida. Aplaudo a los dirigentes que están ayudando a promulgar leyes y a hacerlas cumplir, y a cambiar mentalidades. Rindo homenaje, además, a todos los héroes en el mundo que ayudan a las víctimas a sanar y a convertirse en agentes de cambio”.

Ante  ello debemos continuar sin bajar la guardia y ello implica reforzar las leyes y los programas de gobierno, pero también apoyar de manera más decidida y permanentemente todas las acciones —sobre todo de la sociedad civil— que tengan por objeto erradicar este gran abuso que se comete todos los días en contra de las mujeres.

Con Información de Excelsior