Mantener el rumbo - EntornoInteligente

Aporrea / 2010. Necesario es entender que la base material de toda riqueza en este mundo es la tierra y sus recursos, así lo reconocen todos los teóricos desde el liberalismo clásico hasta Carlos Marx.

Los capitalistas lo saben, por eso no es casual que en este momento hay una nueva ofensiva latifundista sobre los campesinos y campesinas, para desplazarlos de las tierras que recuperaron con la revolución agraria de Chávez. Tema sobre el cual alerto. Recientemente he estado en el Estado Portuguesa, atendiendo una denuncia del incendio de una escuela rural, en medio de un intento de desplazamiento violento al asentamiento campesino El Esfuerzo y otros vecinos. Allí, además de corroborar la gravedad de las denuncias y actuar en consecuencia, pudimos verificar como la cultura rentística sigue viva, el negocio de la empresa que promueve el conflicto es la explotación maderera bruta para la exportación, es decir venden en el exterior los rolos de madera naturales, sin ningún valor agregado. Sin que se conozca que ingresen al país las divisas que obtienen por esas ventas.

Ahora volviendo al tema central que nos ocupa, nuestra táctica económica y mucho menos nuestra estrategia principal pueden ser promover el extractivismo y los mecanismos financieros como única fuente de nuestro desarrollo. Porque también lo dicen todos los clásicos de la economía, que a partir de la base material que es la tierra y sus recursos, lo que produce riqueza es el capital y el trabajo. En el caso del viejo Marx, es determinante el trabajo como creador de valor. En todo caso, en la inversión y la acción humana de transformar dichos factores de producción está el origen de la riqueza de una nación.

Necesario es en esta hora de la República, dedicar recursos financieros, esfuerzos y políticas a empujar las cadenas productivas agroindustriales, petroquímicas, farmacéuticas, metalmecánicas entre otras, así como al desarrollo de la innovación científico técnica.

La revolución ha financiado y construido una amplia plataforma industrial: grande, mediana, pequeña; privada, nacional, comunal y familiar. Hay que impulsar, apoyar y financiar a todos esos sectores, hay que masificar los créditos, hay que dedicar un alto porcentaje de las divisas, por más escasas que sean, a la importación de insumos y repuestos, mientras innovamos.

Solo con producción nacional, aunque esta sea intermedia por ahora, es que podemos dar soluciones definitivas al abastecimiento de alimentos, medicinas y a la normalización de los servicios de transporte y electricidad prioritariamente.

Se trata de devolver a la familia venezolana la tranquilidad en su vida cotidiana. Podemos hacerlo, ya lo hicimos en revolución en la primera década de este siglo.

Finalmente, quiero expresar que el momento táctico requiere de un celoso cuido de la unión nacional, de la unión cívico militar, de la unión de los revolucionarios y revolucionarias, mediante el tratamiento político, diferenciado, adecuado y oportuno de las contradicciones y conflictos que una compleja situación como la actual genera.

La garantía de la Independencia nacional es la unidad de los y las patriotas. La principal responsabilidad de dicha unidad, es de la dirección política. Volvamos caras para mantener el rumbo victorioso de Chávez.

 

Mantener el rumbo

Con Información de Aporrea

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