Los inventores del ciclismo - EntornoInteligente

Los inventores del ciclismo / El Mundo / Relata una mujer en el documental oficial de la prueba que no conoce a nadie que haya participado en el Soplao y no quiera volver. Así es. Las montañas y las gentes de Cantabria generan una especial atracción. Una vez bautizado entre El Moral, Monte AA y Cruz de Fuentes acabas enganchado para siempre a esta exigente marcha popular, ya sea en bicicleta de montaña, corriendo o a pie. Y ahora también nadando por el Cantábrico.

Este fin de semana se celebrará una nueva edición de los 10.000 del Soplao y a las ocho de la mañana volveremos a estar allí más de 10.000 personas. Se trata de una cifra récord para la prueba y para los organizadores que en muy pocos años han logrado reunir esa mágica cifra que da nombre al evento.

Quizás la modalidad reina del Soplao sea la bicicleta de montaña por reunir al mayor número de inscritos: 4.500. Los ciclistas se enfrentan a 162 kilómetros con casi 5.000 metros de brutal desnivel. La salida es a las ocho de la mañana. A esa hora arranca también el maratón y la marcha a pié. Ambas también multitudinarias y tremendas por el perfil de la ruta.

La ultramaratón es deslumbrante. Los corredores se miden a 125 kilómetros de máxima dureza. Salen el viernes por la noche y emociona ver como los atletas iluminan de madrugada las montañas de la reserva de Saja Nansa.

Además, hay una prueba de 10 kilómetros en aguas abiertas que comienza el viernes en la Playa de Merón (San Vicente de la Barquera). El año pasado muy pocos lograron superar las olas del Cantábrico. Esos 10.000 metros en el mar también son parte del Soplaoman by Powerade, una vertiente salvaje del ironman. Tras la natación los participantes tienen el reto de 74 kilómetros de carrera y 110 de bicicleta.

También desde hace dos años hay pruebas adaptadas para personas discapacitadas. Con sus limitaciones tienen el desafío de hasta 25 kilómetros y nos dan un ejemplo de superación para todos.

Para mí será mi cuarta participación en la modalidad de bicicleta de montaña, la otra fue a pie, y la segunda desde que se endureciese el recorrido con la ya subida mítica de El Negreo.

Para completar este prueba es necesario un alto nivel de preparación. Aunque hay máquinas que emplean menos de siete horas el grueso de los participantes llegan entre 20.00 y las 24.00 horas del sábado. Es decir, que a los más lentos no nos queda más remedio que ir preparados con foco y frontal para llegar a la meta de Cabezón.

Lo que cuenta es acabar. La verdad es que la organización lo pone fácil. Y también las miles de personas que se vuelcan con los participantes. Reparten golosinas y agua. Te empujan la bici en esas malditas pendientes de hormigón rallado y hasta te piropean cubierto de sudor y barro.

Mi deseo es llegar a Cabezón de la Sal antes del anochecer y eludir la niebla cerrada.

Como ya es costumbre no podremos eludir el tapón inicial de los primeros kilómetros. Para salvarlos toca madrugar demasiado. Ir a cola ha es una costumbre. Mucho cuidado con la bajada de Celis tras el avituallamiento de la Cueva.

El Moral es el primer gran objetivo. Es un puerto traicionero y largo (11km.), situado a mitad de recorrido. Hay que tomarlo con calma. Cuando parece que vas a coronar te restan aún dos subidas.

El alto del Cruz de Fuentes (16 km.) es mas llevadero pero los últimos cuatro kilómetros son duros. Correpoco no es duro pero se convierte en un obstáculo por las piedras y el barro.

El verdadero muro es el Negreo. Con 130 kilómetros encima se hace muy cuesta arriba, y nunca mejor dicho. Ahí nos esperan pendientes del 20%. Pero ahí también es donde, sin duda, se viven los momentos más emocionantes al escuchar los ánimos de la gente.

Estos días siempre me cuesta dormir. No paro de mirar el tiempo en todos los sitios posibles. La lluvia será una vez más nuestra compañera. Hace dos años se convirtió en nuestra enemiga en los 30 últimos kilómetros. Y hace tres años nuestro rival fue el frío que obligó a cortar la prueba para los más lentos. Más de 400 personas tuvieron que ser hospitalizadas con hipotermia.

La cuenta atrás ha comenzado. El jueves y viernes hay que cargarse de hidratos de carbono y bajar el nivel de proteínas. El día antes, un buen plato de pasta para cargarnos del combustible final. Los nervios, los recuerdos de otros años y cualquier pequeño dolor en el cuerpo añaden más tensión.

El sábado, los 10.000 a por el Soplao.

Con Información de El Mundo

www.entornointeligente.com

Visite tambien www.mundinews.com | www.eldiscoduro.com | www.tipsfemeninos.com | www.economia-venezuela.com | www.politica-venezuela.com | www.enlasgradas.com | www.cualquiervaina.com | www.espiasdecocina.com | www.videojuegosmania.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com