Los ciudadanos reclaman definiciones. ¿Quién se atreve? por @ArmandoMartini - EntornoInteligente
Armando Martini Pietri @ArmandoMartini
Armando Martini Pietri @ArmandoMartini

 

La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y concluye justo antes de la Misa de la Cena del Señor en la tarde del Jueves Santo. La duración de cuarenta días proviene de referencias bíblicas y simboliza la prueba por la que pasó Jesús al permanecer 40 días en el desierto de Judea. También representa los 40 días que duró el diluvio universal, 40 años de la marcha del pueblo israelita por el desierto y 400 años de la esclavitud de los judíos en Egipto.

A lo largo del tiempo, los cristianos son llamados a reforzar su fe con jornadas de penitencia y reflexión. Las misas y sus lecturas se relacionan con arrepentimiento, pecado, penitencia y perdón. Más que triste, es tiempo meditativo. Es, por excelencia, período de evolución y purga del año litúrgico.

A pocas semanas del mega fraude electoral, la verdad debe prevalecer. Arribó la hora de certitud, momento para salir de escondrijos políticos. Llegó el tiempo de mujeres y hombres auténticos, íntegros, honorables, coherentes, con visión de estadista, de coraje hecho corazón y mirada clara, directa, sin ambigüedades.

Es período para los hipócritas que miran una cosa y dicen otra, evasivos, miramientos huidizos, contradictorios, embusteros y oportunistas; capaces de viajar por el mundo mintiendo, repitiendo lo que han dicho una y otra vez, sin novedades ni verdades completas, y de los insinceros teatreros comediantes simulando con mochila un súbito interés por centenares que se han ido y se van por las fronteras en medio de riesgos y angustias.

Es hora, para dejar de lado egos y prepotencias, la dirigencia política está obligada a definirse, y vociferarle al mundo si apoya la dictadura castrista y sus chanchullos o defiende la democracia y sanciones que el mundo impone ¿se atreverán o quedarán como lo que han sido hasta ahora? ¡Sean varones, salgan del closet político, los ciudadanos exigen definiciones!

La ciudadanía democrática demanda distinguir entre quienes son sus amigos y los enemigos en este momento espantoso pero definitivo. Diferencias existen, con políticos y politiqueros aprovechadores sinvergüenzas. Puntualizar qué es lo que tienen y esconden, presentarse a cara descubierta, sin maquillaje, al país que pretenden dirigir y cuya fe piden. Ya basta de excusas bobaliconas, tonterías y mediocridades convenientes. Venezuela quiere conocer quiénes son afectos al castro comunismo artero, ruin, y a los demócratas republicanos. ¡No tengan miedo, echen para adelante! Háganlo por sus familias y tranquilidad de conciencia.

A días de la canallada mayor, cada quien ponga en la mesa sus verdades. El que apoye al Presidente, compinches e inmoralidad castrista que lo diga, o el que está en la fila de la otra cara de la moneda incluyendo la falsa, disfrazada y fingida opción populista de “el Gobierno es una plasta, yo sí arreglaré el país empezando por distribuir tarjetas de dólares”, que lo señale también. Es hora de bravura, coherencia, compromiso, no seguir envueltos en trapos y caretas. ¿Quiénes están con la tiranía, el populismo humillante, la opresión y tantos malignos etcéteras? y ¿Quiénes con la democracia libertaria, republicana, respetuosa de los Derechos Humanos y civiles, buenas costumbres ciudadanas y principios éticos morales?

Son pasadas las etapas de la política retorcida y de la sincera, intercambiamos furias populares, engaños y abandonos por espacios, saludos navideños, abrazos de fin de año, resacas de enero, disfraces carnavalescos, remordimientos de cuaresma, atrición y contrición de Semana Santa. Todo eso pasó, nos acercamos a las elecciones fraudulentas, inventadas, diseñadas y ejecutadas por la irrita e ilegal, constituyente castrista -que muy pocos reconocen y la inmensa mayoría rechaza- bailando el son cubano son ilegítimas y tramposas. El régimen calcula y actúa, estima sus necesidades, realidades y toma decisiones.

Algunos árabes, rumanos, alemanes orientales, centroeuropeos, tuvieron sus primaveras y saltaron por encima de obstáculos, bayonetas, ametralladoras y genocidios. En Venezuela se asoma inexorable una primavera. Pero para cruzarla, tenemos que soportar y terminar de resolver este cruel e implacable invierno de fallas y contradicciones dialogantes, cómplices, cooperantes complacientes, carencias y un lodazal ideológico pestilente.

No es llevando flores a los emigrados ni sonrisitas o palabras pomposas a gobernantes y dignatarios extranjeros como se atraviesa este rudo y letal invierno. Es con valor, autenticidad y arrojo ciudadano.

El 20 de mayo próximo, o la fecha que decidan Maduro, los hermanitos consentidos, los floridos y blancos rosales que primero reclaman y quienes negocian inmisericordes con el hambre, necesidad y desesperación de un pueblo oprimido, previa sumisa consulta a los asesores cubanos y el gruñón octogenario que ha vivido mucho más tiempo que su nefasto hermano mayor.

A los tiranos se les caerá la última máscara de polichinela, de fantoches y, en ese momento, o regresamos al infierno del invierno por las próximas décadas, o imponemos la primavera de libertad hacia el futuro.

Somos los ciudadanos de a pie quienes sufrimos las consternaciones que propicia la dictadura, así como los errores que cometen opositores falsones. El régimen constituyente castrista obliga inmisericorde a sufrirlo y hacemos lo imposible para impedirlo, pero no es suficiente. El colmo de los colmos, es que politiqueros exigen soportar sus traspiés, y cuando los señalamos, arremeten como sabandijas y musarañas.

¡Ya basta del doble discurso y la doble moral, no más bachaqueros electorales!

@ArmandoMartini