Las noticias falsas reinan en Twitter según el estudio más grande hecho sobre el tema - EntornoInteligente

El Espectador / Después de analizar los principales tuits en inglés publicados en toda la existencia de esta red social, un equipo de investigadores del MIT alertó que la verdad no puede competir con el engaño y el rumor. Politólogos se unen a la preocupación.

Investigadores del MIT analizaron 126,000 historias, tuiteadas por 3 millones de usuarios, durante más de 10 años para llegar a la conclusión de que la verdad es la mayor perdedora en las redes sociales. Bloomberg. Hace dos años, antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos , se compartieron por Twitter dos rumores sobre uno de los candidatos más polémicos, el actual jefe de Estado, Donald Trump. La primera era sobre el avión que el republicano le había prestado a un niño enfermo que necesitaba atención médica urgente. La segunda era sobre un supuesto primo del candidato, quien había pedido antes de morir que escribieran en su epitafio una advertencia sobre no votar por su familiar. Esta última estalló las redes: 38.000 usuarios la replicaron y superó en cadena la historia del menor que al final era la verdadera. ¿Por qué?

La misma pregunta se hizo Soroush Vosoughi , un científico de datos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que lleva cinco años estudiando el fenómeno de noticias falsas en internet. Él, junto a sus colegas, se empeñaron en hacer el estudio más grande sobre el tema hecho hasta ahora.

Un análisis de 126.000 historias en inglés tuiteadas por 3 millones de usuarios, durante más de 10 años que abarca toda la existencia de Twitter. Para ello, la compañía puso a disposición de los investigadores la cantidad de datos que fuera posible. Gracias a ello, los autores publicaron este jueves sus sombríos resultados en la revista Science. 

Al empezar la investigación, se refleja en el documento, hubo una pregunta que frenó a Vosoughi y a su equipo desde el principio: ¿Qué es la verdad? ¿Y cómo sabemos cuando algo lo es y cuando algo no lo es? Para contestarla crearon una máquina de la verdad.  Un algoritmo que puede ordenar un sinfín de tuits y extraer de ellos los hechos que serían precisos, con la mayor probabilidad. El funcionamiento de esta depende de tres factores: las propiedades de su autor (¿se verificaron?), El tipo de lenguaje que usaba (¿era sofisticado?) Y cómo un tweet determinado se propagaba a través de la red.

Pero no era suficiente y otra pregunta los detuvo. ¿Cómo sabe la computadora qué es la verdad? Así que para llevar a cabo la evaluación recurrieron a una última herramienta, seis famosos sitios de verificación de hechos de terceros como Snopes, Politifact y FactCheck.org, entre otros. Con todo eso armaron una lista de miles de tuits compartidos entre 2006 y 2016. 

El resultado los sorprendió. Muchas de ellas, al pasarlas por control, estaban vinculadas a historias falsas en otros portales y lo más preocupante era que, al compararlas con las publicaciones precisas, las primeras se llevaban todo el protagonismo en redes sociales. 

Su popularidad era tal que las noticias falsas juntaban una cadena de compartidos 19 veces más largo que las precisas, las cuales apenas podían encadenar menos de 10. Eso no es todo, la velocidad de los rumores era 10 veces mayor que la de las noticias verdaderas.  De nuevo, ¿por qué?

Para entender, los autores definieron dos hipótesis. La primera es que las noticias falsas gozan de mayor novedad que las reales. Según sus cálculos, los rumores resaltan entre los tuits que por 60 días ha visto un usuario al abrir su cuenta. La segunda es la emoción que genera este tipo de contenido en comparación con un tuit promedio. Estas son indignación, seducción y repugnancia. 

Esas conclusiones son tan preocupantes que los autores hicieron un llamado de alerta. Para ellos es mucho más probable que una historia falsa se vuelva viral que una historia real. De hecho, un rumor alcanza hasta 1,500 personas seis veces más rápido que una publicación cierta. Esto no es un panorama nada esperanzador en todos los temas, mucho menos en política. 

A la preocupación se sumaron 16 politólogos expertos en derecho en un ensayo también publicado en Science . Según ellos, “debemos rediseñar nuestro ecosistema de información en el siglo XXI”. Su urgencia, insistieron, es reducir la difusión de noticias falsas y abordas las patologías que se están dando por esta situación. La clave sería, aseguran, esfuerzos en investigación interdisciplinaria.

Las noticias falsas reinan en Twitter según el estudio más grande hecho sobre el tema

Con Información de El Espectador

www.entornointeligente.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com