ESPAÑA: Lo positivo y negativo de 2015, según Martin Wolf - EntornoInteligente

Expansión / Martin Wolf.

Wolf, que inicia su artículo con una cita de John Kenneth Galbraith: “La única función de la predicción económica es hacer que la astrología parezca respetable”, analiza las tendencias y desafíos que podría afrontar la economía en los próximos meses.

Desde el punto de vista positivo, el editorialista de FT señala que es muy probable que la economía mundial crezca, como ha hecho cada año desde la Segunda Guerra Mundial, con excepción de 2009 como consecuencia de los estragos de la crisis financiera global. En este sentido, recuerda que el FMI pronostica un crecimiento cercano al 4% en 2015.

Añade que “también podemos estar bastante seguros de que las economías emergentes crecerán más rápido” que los países con mayores ingresos, y que, en ese contexto, serán los mercados asiáticos los que sobresalgan, señalando que dichas economías han destacado en su crecimiento dentro de las emergentes al menos desde 1980.

En este sentido, señala que si bien Asia está perdiendo fuelle, debido esencialmente a la desaceleración de China, la previsión es que la tasa de crecimiento anual sea todavía superior al 6%.

Wolf recuerda que la previsión es que las economías emergentes crezcan en su conjunto cerca de un 5% anual, en contraste con los países más desarrollados, donde la previsión es de un avance de poco más del 2%, un tasa de crecimiento que, además, será desigual, con EEUU creciendo previsiblemente más rápido que Europa y Japón. Déficits bajo control En el caso concreto de Europa, el editorialista de FT señala que las economías periféricas de Europa podrían crecer ahora con “relativa rapidez”, una mejora que podría comenzar este mismo año y que estaría amparada en unos tipos de interés a largo plazo bajos, en unos balances del sector privado más saneados y fuertes y en unos déficits fiscales que, según Wolf, se encuentran ya bajo control.

Otro aspecto positivo podría ser la recuperación del aumento de la productividad en economías como la británica o la estadounidense, y no descarta una sorpresa positiva en mercados como el de la India, “que debería ser uno de los de más rápido crecimiento” en las próximas dos o tres décadas.

Martin Wolf hace también referencia a la “persistentemente baja inflación”, aspecto que, según el articulista, permitirá que las autoridades monetarias puedan seguir practicando políticas monetarias acomodaticias, aunque advierte de los temores de deflación en la zona euro y Japón.

Según Wolf, “el factor positivo más importante de todos es el descenso de los precios del petróleo”, ya que los precios más bajos del crudo contribuyen reduciendo la inflación y permiten un aumento de los ingresos reales de los consumidores. Aspectos negativos Pero no todo lo que vislumbra el editorialista de FT es positivo. Según Wolf, “la experiencia sugiere que una gran crisis financiera es el acontecimiento económico que más puede perturbar el crecimiento mundial”.

En este sentido, afirma que los riesgos más evidentes son una eventual crisis financiera en China, un hipotético colapso de la zona euro o una crisis severa en las economías emergentes, en un escenario de fortalecimiento del dólar, de incremento de los tipos de interés en EEUU y de huida de capitales.

Según Wolf, cualquiera de estos peligros “parece concebible”, aunque no probable, ya que cree que los responsables políticos serán capaces, en última instancia, de gestionar los riesgos. En este sentido, considera que el mayor peligro podría ser la desintegración de la eurozona, un proyecto cuyo soporte político “es frágil”. Y añade que si bien la supervivencia del euro es probable, no puede darse como algo cierto.

El articulista de Financial Times señala que otra posible fuente de perturbación sería una convulsión geopolítica, aunque matiza que debería ser grande. A este respecto, señala que los ataques terroristas más recientes no han inflingido daños significativos a la economía global.

Martin Wolf concluye su artículo señalando que, pese a los riesgos, 2015 será previsiblemente otro año de crecimiento para la economía global, que podría ser especialmente positivo en EEUU, gracias a los esfuerzos de los bancos centrales para gestionar lo que el articulista denomina “síndrome de deficiencia crónica de la demanda”, un problema que, a su juicio, es palpable en Alemania y que hace muy difícil que se resuelva la crisis de la zona euro.

Con Información de Expansión

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