El monotributo se sube a la vida digital - EntornoInteligente

El Clarín / El monotributo viene con muchas novedades y cambios que involucran a 3 millones de contribuyentes, incluyendo a los que, al mismo tiempo, trabajan en relación de dependencia.

Una primera novedad es que el 31 de mayo vence el plazo para reingresar a este régimen simplificado por parte de los que quedaron excluidos por superar los topes u otros requisitos. En la mayoría de los casos, el problema es la falta de actualización de los montos que toma en cuenta la AFIP para determinar la categoría del contribuyente.

Así, los que quedaron excluidos de pleno derecho del régimen simplificado para pequeños contribuyentes, por aplicación de los parámetros anteriores, durante los 12 meses inmediatos anteriores a sanción de la ley, pueden volver a adherir al monotributo por única vez hasta el próximo 31 de mayo, sin tener que aguardar el plazo previsto de 3 años contemplados en este régimen.

Eso significa, según comentó el especialista Marcelo Rodriguez, “que todos aquellos sujetos que hubieran sido excluidos por el Fisco durante el año 2016, o incluso se hubieran autoexcluido, podrán hasta fin de mes reingresar al régimen, siempre y cuando se mantengan las condiciones previstas en la ley”. Y agrega que “esta situación de excepción perjudica a los monotributistas que hubieran sido excluidos con anterioridad al 1 de enero de 2016, ya que los mismos deberán dejar pasar 3 años calendario para estar habilitados a volver al monotributo”.

Esa limitación impuesta no rige para los casos en que el contribuyente hubiera solicitado la baja del régimen por cese de actividad. En este caso podrá reingresar en cualquier momento, siempre que se cumplan todos los requisitos para su adhesión.

Pero no es la única novedad. Otros cambios son:

Pago electrónico

A partir de este mes, los monotributistas inscriptos en las categorías D y E (es decir, quienes en promedio facturen por arriba de $ 21.000 mensuales) deberán pagar obligatoriamente en forma electrónica las cuotas mensuales . Quienes tienen ingresos más altos —categorías H, I, J y K— ya estaban obligados a hacerlo. Por su parte, el resto de los monotributistas —categorías A,B y C— deberán cumplir con la misma exigencia a partir del próximo mes de noviembre. Mientras tanto, podrán hacerlo en efectivo en las diversas maneras que acepta la AFIP.

Las otras formas de pago son:

Débito automático : desde una cuenta bancaria o mediante el uso de una tarjeta de crédito, transferencia electrónica de fondos y el débito en cuenta utilizando el cajero automático.

Cheque : siempre que sea del monotributista y no de un tercero. Y para facilitar los nuevos requisitos, se podrá incorporar en el celular una aplicación para realizar todos estos trámites desde la APP o por medio de la Web. El incumplimiento de las nuevas obligaciones impedirá obtener la constancia de inscripción en el monotributo.

Recategorización

Hasta el 22 de mayo, cada monotributista debe evaluar si corresponde algún cambio de categoría en el régimen. Para eso debe considerar la facturación de los últimos 12 meses —es decir, por el período mayo de 2016 a abril de 2017— y, en función del total facturado en el período, ver en cuál categoría queda encuadrado. También, tiene que evaluar el resto de los parámetros vigentes para cada categoría —superficie afectada a la actividad, consumo de energía eléctrica, pago de alquiler—, entre las más importantes.

Si en virtud del importe de la facturación, o el resto de los parámetros, corresponde seguir en la misma categoría , en esta oportunidad no hay que hacer ningún trámite. En cambio, si corresponde algún cambio, deberá efectuar dicha recategorización, pasando a una categoría superior o una más baja.

Otras novedades

Una novedad es que a partir de las próximas recategorizaciones, el Fisco pondrá a disposición de todos los monotributistas, al final de cada período cuatrimestral la información que posea sobre su situación tributaria , en base a los diversos regímenes de información vigentes, a efectos de que cada contribuyente sepa con qué datos cuenta el organismo fiscal, básicamente, relacionados con sus movimientos bancarios y consumos relevantes.

En el mes de setiembre, que es la próxima recategorización, indefectiblemente todos los contribuyentes deberán realizar algún trámite , aun si no les correspondiera su recategorización, confirmando la categoría de revista vigente.

Sin embargo, no todas son malas noticias. Por el contrario, y en relación con los últimos cambios implementados, la buena noticia tiene que ver con la derogación del régimen informativo al que estaban obligados, en forma cuatrimestral, los monotributistas de las categorías F en adelante, y que ya no están obligados a hacerlo a partir de este año 2017.

Factura electrónica

Hasta ahora, estaban obligados a emitir sus facturas de manera electrónica, a través de la página web del organismo fiscal, los monotributistas de las categorías más altas. En particular, de la categoría H en adelante, es decir, quienes facturaban mensualmente, en promedio, más de $58.300. A partir de este mes de mayo, quedan obligados también a emitir sus facturas electrónicamente, aquellos que revisten en l as categorías F y G , es decir, quienes facturan un promedio mensual a partir de $35.000.

Recategorización de oficio

La AFIP tiene la facultad de recategorizar de oficio, o incluso excluir del monotributo, a aquellos contribuyentes respecto de quienes verifique, en virtud del cruzamiento sistémico de información , que sus consumos no guardan relación con el nivel de ingresos declarados para su encuadre en el régimen.

La AFIP cuenta actualmente, en base a la gran cantidad de regímenes vigentes, con información relacionada con los consumos de tarjeta de crédito, acreditaciones bancarias, pagos de servicios públicos, cuotas de colegios privados, expensas en edificio y barrios cerrados, medicina prepaga, y también, de los viajes al exterior, entre otros.

A principios de este mes de mayo, el organismo fiscal publicó en el Boletín Oficia una nómina de monotributistas a los cuales excluyó de oficio del régimen. Obviamente, éstos tienen la posibilidad de efectuar su debida defensa, esgrimiendo los argumentos que entiendan que justifican las inconsistencias que originaron dicha exclusión.

En los últimos años, se habían dado situaciones similares a partir de determinados hechos que tomaron publicidad, como la compra de autos de lujo por parte de personas inscriptas en el monotributo, o viajes al exterior para asistir a eventos deportivos internacionales.

Más controles

El especialista Daniel Lejtman dice que “todas las medidas apuntan a mayores controles sobre los monotributistas , un régimen creado en su espíritu exclusivamente para los pequeños contribuyentes, pero en el que ha habido muchos abusos a lo largo de su vigencia. También se sigue con la tendencia de bancarizar cada vez más al universo de los contribuyentes”. Y agrega: “Me parece acertado ejercer estos controles, ya que sin dudas contribuye a una mayor equidad fiscal, en el sentido que las ventajas del régimen lleguen a quienes realmente encuadran en los parámetros del mismo. En este sentido, bajo el régimen del monotributo se paga una cuota sustancialmente menor, en comparación con los gravámenes que corresponde abonar fuera del mismo”. A modo de conclusión, Lejtman dice que “todas estas mayores exigencias formales, incorporadas a lo largo de la vigencia de este régimen simplificado para pequeños contribuyentes —aunque de simplificado le quedó poco— hacen imprescindible la intervención de un contador, al menos en forma periódica, lejos de aquella pretendida publicidad que hacía el Fisco cuando se creó el régimen, en cuanto a la posibilidad de prescindir de los contadores”.

El tributarista Marcelo Domínguez opina que todos estos cambios apuntar a “lograr un mayor control sobre los monotributistas”, pero también dice que “resulta evidente que la aplicación de este régimen vigente desde noviembre de 1998 se ha ido desnaturalizando. Todo régimen simplificado está pensado para personas de escasa relevancia fiscal para integrarlos a la economía formal”.

Pero, agrega, “al haberse incrementado las categorías de adhesión, obliga al Fisco a trabajar para evitar situaciones de enanismo fiscal, como personas que puedan ocultar en el régimen para no pasar al régimen general o empresas que utilicen mecanismos como la incorporación de documentación perteneciente a monotributistas para reducir su carga fiscal”. Y concluye: “Todo esto incrementa la carga administrativa de los contribuyentes, los cuales se ven obligados a contratar a terceros para la emisión de comprobantes electrónicos y la administración de las ventas con tarjeta de débito o crédito y de un contador público para analizar el devenir de su actividad a fin de evitar la exclusión del régimen”. El monotributo se sube a la vida digital

Con Información de El Clarín

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