El año en que reinó la Bolsa - EntornoInteligente

Pagina 12 / En un año de alta volatilidad financiera global, los activos más riesgosos fueron los que otorgaron mayor margen de ganancia a los inversores en el mercado financiero argentino. El mercado de valores local se ubicó así como el de mejor desempeño del mundo. Las acciones encabezaron el ranking de rendimientos, lideradas por el sector bancario, que volvió a registrar resultados operativos record. Las tasas de interés ofrecidas a los ahorristas a partir de cambios normativos introducidos por el Banco Central en octubre incrementaron el atractivo sobre los depósitos a plazo y permitieron quitarle presión al tipo de cambio. El dólar finalizó con un aumento del 31 por ciento en el año, mientras que los plazos fijos registraron rendimientos de entre 23 y 25 por ciento anual. Los títulos públicos también permitieron hacer una diferencia, aunque el desarrollo del litigio con los fondos buitre y las trabas arbitrarias que impuso el juez de Nueva York, Thomas Griesa, al normal cobro de los servicios de deuda reestructurada por parte de los tenedores evitaron un resultado más abultado.

La corrida contra el peso que se profundizó a mitad de año pudo ser neutralizada durante el último trimestre, aunque dejó una brecha importante en las variantes de dólar ilegal. La cotización del dólar oficial arrancó el año en 6,52 pesos y finalizó en 8,56 pesos, con un aumento de 31,3 por ciento. Sólo en enero, el salto devaluatorio fue superior al 20 por ciento. El precio implícito en la operatoria de contado con liquidación (dólar fuga), que mediante la compraventa de bonos o acciones permite convertir pesos a dólares, finalizó en 11,93 pesos, con un aumento de 34,3 por ciento (arrancó en 8,88 pesos). El dólar Bolsa, que se negocia en el Mercado Electrónico de Pagos (MEP) cerró el año a 12,40 pesos (desde 8,68 pesos), con una suba de 42,8 por ciento, siendo el mecanismo más utilizado por las grandes empresas para dolarizarse. Por último, los precios en las cuevas financieras registraron una oscilación record, pasando de 10 pesos a 15,95 a fines de septiembre, hasta finalizar en 13,80 pesos ayer, con un aumento punta a punta de 38 por ciento.

En el mundo se registró una marcada baja en los precios de las materias primas, impulsada por una revalorización del dólar, lo que también arrastró a las cotizaciones de acciones. En ese esquema, la Bolsa porteña fue la de mejor rendimiento entre las principales plazas financieras internacionales. El panel de empresas líderes (MerVal) cerró con un alza de 59,1 por ciento, seguida por la Bolsa china con el 43,3 por ciento, y la de India, con 29,9 por ciento. Arrastrada por el desplome de los precios del crudo, que perdió en el año la mitad de su valor, hasta los 55 dólares por barril, la Bolsa rusa fue la de peor desempeño, con un rojo de 44,9 por ciento. El mercado brasileño finalizó con un descenso de 1,2 por ciento.

En el país, el mercado de acciones fue una alternativa desestimada por algunos medios supuestamente especializados, pero que dio sus frutos a los que se arriesgaron. Los bancarios lideraron el promedio de las empresas de primera línea que cotizan en Bolsa, a partir de las ganancias record que repitieron estas entidades financieras, mientras que las compañías energéticas también ofrecieron una alta rentabilidad, con excepción de las petroleras, por la caída del crudo. El panel estuvo liderado por las acciones de Transener, con un alza acumulada en el año de 223 por ciento. Entre los bancos cotizantes, el BBVA Francés ganó 162 por ciento, seguido por el Macro (145 por ciento) y Galicia (98 por ciento). Bajo el rumor de un ajuste de tarifas en el sector energético, Edenor volvió a brillar con una suba del 148 por ciento, Pampa Energía ganó 133 por ciento y Comercial del Plata subió 101 por ciento. Las únicas bajas fueron para las petroleras y empresas vinculadas a la actividad, como Petrobras, con un rojo de 26,1 por ciento, e YPF, con uno de 3,9 por ciento. Tenaris perdió 6,4 por ciento.

Los títulos públicos permitieron márgenes de ganancia de hasta 61 por ciento, según vencimiento y condiciones de emisión. De acuerdo con los índices que elabora el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), el promedio de cotizaciones de bonos cortos emitidos en pesos (Bogar 2018, Bonar 2015 y los Bocon 7 y 8) subió 36,3 por ciento, mientras que los emitidos en dólares (Boden 2015, Bonar X y Global 2017) avanzaron 39,3 por ciento. Los bonos con vencimientos más lejanos y en pesos (Discount, PAR y Bocon 6) finalizaron con una mejora de 43,7 por ciento. Por último, los bonos largos en dólares (PAR, Discount y Bonar 2024) fueron los más buscados, con un alza de 61,5 por ciento, pese a la traba que impuso un juez neoyorquino sobre los servicios de estas emisiones para presionar al país un arreglo con los fondos buitre. Si se mide en dólares, los bonos ofrecieron una ganancia de 14,9 por ciento.

Con Información de Pagina 12