Editorial - EntornoInteligente

Diario Extra / El 12 de diciembre del año 2009, doña Ofelia Taitelbaum fue elegida como Defensora de los Habitantes, el cargo debía fungirlo por cuatro años y así fue, dejó sus funciones apenas hace cuatro meses.

Hoy esta señora, preparada académicamente en Biología y Administración de Empresas, retomará sus actividades por segunda oportunidad en la Defensoría, de nuevo las y los señores diputados la escogieron para dar continuidad al trabajo tenaz y decidido que realizó durante ese tiempo.

De doña Ofelia podemos decir que es una mujer inquebrantable y que la elección en la Asamblea Legislativa es certera y aplaudible. Nunca antes un defensor ha repetido en el cargo, y eso es mucho decir, pues su condición de luchadora por los derechos humanos la hicieron merecedora de estar ahí una vez más.

Sin temor a equivocaciones, y menos con la intención de herir susceptibilidades, estamos seguros que podríamos estar frente a una de las mejores jerarcas que ha tenido la entidad.

Su paso por dicha dependencia marcó la diferencia, con vehemencia defendió a los más desprotegidos, pero también se desligó de las posiciones y presiones irrespetuosas de la política como fue el tema de la fecundación in vitro, o las uniones de personas del mismo sexo.

Mantuvo siempre una voz enérgica contra los grupos que intentaron avasallar las diferencias sexuales, y se enfrentó a una buena parte del país que pedía un referéndum. Fue clara en aquél momento, “la preferencia sexual no es de escrutinio público”. Así se trajo abajo la propuesta dando un lugar de respeto y dignidad a esta población.

Enfática también al decirle al Estado cuanto daño había causado negando a parejas la posibilidad de realizarse el procedimiento de FIV para poder tener sus propios hijos. Hoy la Corte Interamericana de Derechos Humanos nos jala de nuevo las orejas por no concretar y seguir violentando los derechos. En este tema doña Ofelia peleó con uñas y dientes, es certero que habrá seguimiento a la petición del organismo internacional.

En su primera administración demostró coraje y valentía, se enfrentó cara a cara con sus excompañeros de partido, dejó de lado los colores políticos, y se abanderó en pro de los derechos de las y los ciudadanos.

Su trabajo en la Defensoría ha sido destacado por miembros de la sociedad civil y organizaciones, logró enfrentarse a poderío económico, no temió la crítica y menos la confrontación. Siempre tuvo una idea, un fundamento, una respuesta para respaldar las luchas de una nación.

Usted es una verdadera defensora, hoy enfrenta un reto diferente, estará en la misa oficina, posiblemente con los mismos compañeros, pero con una realidad muy distinta a la acontecida en estos cuatro años.

Acoge su cargo con una nueva administración elegida por más del 70% de electorado, una población que reclama la inacción del Gobierno y el deterioro del Estado por el mal manejo de sus representados.

La Defensora tienen asuntos importantes que resolver, la población de personas con discapacidad espera respuestas desde hace muchos años, no hay oportunidades de trabajo, se sigue violentando la normativa legal en cuanto a transporte público con el aval de las mismas autoridades del MOPT. Más preocupante aún, este sector está sumido en su mayoría en la pobreza, los programas sociales no les acogen con beneplácito, y las opciones de ayuda son más que limitadas.

En la juventud, sector de la población que para ser sinceros está marginado, hay deserción escolar, pero además las condiciones de una buena cantidad de centros educativos hasta que da lástima y a las quejas el MEP pone oídos sordos, la Defensoría debe pedir cuentas y explicaciones pues esa dependencia tiene uno de los presupuestos más grandes de la administración.

La salud, ¡ojo acá!, a la Caja hay que sacudirla. Doña Ofelia, ya es hora que soquen la faja y en favor de los asegurados, de todos los usuarios de los servicios se dignifique la atención. No es posible que los pacientes esperen años para una cita con especialistas, o para una cirugía.

Las agresiones a menores crecen como la espuma, ahí hay que meter mano. Es un asunto sensible, pero el mismo Hospital de Niños mandó ya señales de alerta y parece que los encargados de velar por los niños y niñas de parte del Estado no reaccionan.

Con Información de Diario Extra