ECUADOR: Cincuenta mil difuntos reposan en cementerio, que llega a medio siglo - EntornoInteligente

El Universo / Dos velas encendidas, una frase con su imagen, más algunos adornos florales acompañaban las oraciones al pie de la tumba de Pedro Avelino. Allí, sobre la tumba, su hermana María Benítez limpiaba los azulejos con un trapo naranja, mientras sus otros allegados: su madre, María Rodríguez; su esposo, Agustín Moreira, y su sobrino Bryan Soliz oraban como cada domingo bajo dos paraguas.

“Por el amor que sembraste en tu familia por enseñarnos a compartir las penas y las alegrías…”, dice una oración que acompaña el vitral sobre la bóveda del hombre que partió en el 2016, tras sufrir una repentina enfermedad a los 47 años.

“Soñé el otro día con él, lo encontré en la cocina sonriendo, comiendo huevo frito, un amigo de la iglesia nos ha dicho que él está bien; de alguna manera venir es estar con él”, recordó su hermana María, el domingo pasado en el cementerio Ángel María Canals, ubicado en las calles 38 y la G, en el suroeste de la ciudad de Guayaquil.

El camposanto fue construido con fondos de Operación Rescate del suburbio. Un día como hoy de 1968 fue puesto al servicio de habitantes de los barrios periféricos de la urbe.

Se estima que en este camposanto hay unos 50 mil muertos, en 18 mil bóvedas, con capacidad de 4 cuerpos. En estos años, el camposanto se amplió y decenas de visitantes siguen frecuentando el lugar, recuerdan anécdotas, calman su dolor y buscan fortalecerse ante la ausencia de sus seres queridos, en especial, los fines de semana.

En los exteriores de este camposanto el comercio de ramos para decorar la morada de los seres queridos es incesante, como en el puesto de Zoila Gualpa que vende hasta veinte ramos diarios. “Ramitos, ramitos”, vocea la mujer.

Yolanda Tacuri asistió junto al padre de sus hijos, Benancio Falcónez, compró dos ramos de flores de $ 1 y caminaron por un largo tramo hasta la parte posterior de bóvedas.

En medio de este camino está el mausoleo del padre Gerardo Villegas, promotor de la romería del Cristo del Consuelo y del sacerdote claretiano Ángel María Canals, cuyo nombre lleva el camposanto.

Yolanda llegó hasta la bóveda donde están su hermano y su padre. Luego fue a otra bóveda que comparten su hermana y su madre. Así, algunos espacios son compartidos por familias de escasos recursos.

Entre los pasillos de este cementerio florecen los recuerdos. Victoria Álvarez con una brocha limpiaba el polvo de la bóveda de su padre, Joaquín, y de su hermano Olmedo, fallecidos hace 45 y 11 años. Pese al tiempo, decía sentirse con esa carga de su partida. “Su ausencia la siento todos los días, aquí eso se calma, vengo para no olvidarme nunca de ellos”, decía llorando la señora al seguir hacia las tumbas donde reposan su madre y dos hermanos. (I)

Apuntes Cementerio municipal

Ampliación En enero pasado, el Municipio finalizó la construcción de cuatro cuerpos de bóvedas. Esta ampliación alberga unas 2.960 bóvedas para adultos y 1.848 nichos para restos de niños exhumados.

Acceso a servicio Estas bóvedas están a disposición. Los usuarios deben acercarse al Municipio para hacer el trámite y obtener un espacio en el camposanto.

ECUADOR: Cincuenta mil difuntos reposan en cementerio, que llega a medio siglo

Con Información de El Universo

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