Diagnóstico que se resiste a morir - EntornoInteligente

El Vocero / Por licenciada Nellie Torres 

Para 1944 el doctor austriaco Hans Asperger descubrió unas características que veía en común en varios niños. Observó dificultades con las destrezas sociales, por lo cual eran catalogados como raros y no podían hacer amigos con facilidad. También vio conductas repetitivas y excéntricas, así como preocupaciones inusuales o rituales, como organizar todo de cierta forma o vestirse en una forma particular. Su contacto visual interpersonal era mínimo y también presentaban ausencia o dificultad con las expresiones faciales y gestos, así como en comprender el lenguaje corporal.

El Dr. Asperger publicó un artículo que describía este patrón de comportamiento, indicando también que la mayoría eran varones jóvenes con un cociente de inteligencia normal o sobre el promedio. En las áreas del habla y lenguaje aparentaban tener un desarrollo normal, aunque destacó que tenían una característica con los niños autistas: un problema significativo en las destrezas pragmáticas o en la comunicación social.

Se denominó a este conglomerado de dificultades como el Síndrome de Asperger. Los jóvenes o niños con Asperger perciben el mundo diferente, pero contrario al niño con autismo típico, quieren tener amigos y se frustran porque no saben cómo hacerlo. Tienden a relacionarse mejor con niños pequeños o con adultos, pero no con sus pares.

Aún no se conoce la causa del síndrome, aunque se sospecha que puede haber un factor hereditario. Es más común que el autismo típico.

Algunas de las ayudas para los individuos con Asperger son la terapia de lenguaje, enfocada en el desarrollo de destrezas pragmáticas o sociales y en el pensamiento crítico o abstracto, para que puedan entender el lenguaje figurado, los refranes o chistes. La terapia auditiva es necesaria para lidiar con las dificultades en el procesamiento, como lo son el enfoque y razonamiento auditivo, la comprensión de instrucciones múltiples, así como con la tolerancia a algunos ruidos. La terapia ocupacional es necesaria para desarrollar un procesamiento sensorial-motor adecuado, así como la terapia psicológica para los asuntos emocionales.

El manual de la Asociación de Psiquiatras de Estados Unidos incorporó el Síndrome de Asperger en 1987 y lo removió en 2013. Los niños y jóvenes ahora diagnosticados como autismo nivel 1. Sin embargo, muchos padres y clínicos se han resistido a la nueva clasificación y persisten en utilizar el nombre de Asperger. Los grupos de apoyo y asociaciones de padres aún persisten en utilizar un diagnóstico que se niega a morir.

El 18 de febrero es el Día Internacional del Síndrome de Asperger, que sirva para crear conciencia de la existencia de un grupo grande de individuos, que se esfuerzan por ser reconocidos y aceptados, y por recibir los servicios adecuados que les permitan una vida más plena.

La autora es patóloga del habla y lenguaje, y directora del Instituto Fonemi de Puerto Rico. Información: 787-774-1163.

 

Esta nota aparece en la edición impresa de El Vocero.

Con Información de El Vocero