COLOMBIA: Utopía y ucronía - EntornoInteligente

El Universal / Un hipotético marinero hace una elegante descripción de una isla creada por sus habitantes: 54 ciudades estado, autosuficientes; trabajo rural y urbano equilibrado; sin propietarios; un sistema patriarcal con jefes llamados sifograntes (ancianos o sabios); príncipes elegidos por voto secreto; jornada laboral de seis horas; trabajos acordes a aptitudes y necesidades; libertad religiosa y respeto por la diversidad.

Lo anterior es un burdo resumen del hermoso libro que escribió Tomas Moro hace 500 años,”Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía? o simplemente Utopía. Creación intelectual de Moro, un diálogo profundo, filosófico, económico, y político, que muestra una comunidad ficticia, pacifica, idealista. Tal perfección contrasta con la realidad de la época: feudal, injusta, desigual, dominada por pocos y sin respeto por la vida. Su capital era Amauroto (sin muros), regada por el río Anhidro (sin agua), gobernada por Ademus (sin pueblo) y utopía provendría del griego outopía (no existe). Representa lo imposible o inalcanzable. 

Ucronía es reconstruir la historia sobre datos hipotéticos. Es un género literario que parte de hechos históricos verídicos planteados de manera diferente a la realidad y de allí en adelante se especularía sobre realidades alternativas ficticias. Por ejemplo, Colombia con Galán vivo después de 1989.

La utopía no existe en el espacio mientras ucronía es un suceso que no existe en el tiempo. Estos conceptos pueden: ayudarnos a entender mejor el mundo y lo que vivimos; permitirnos cuestionar la realidad y plantear desafíos; dar esperanza de mejorar la realidad; y guiarnos en la dirección correcta.

En la vida hay encrucijadas, se toman decisiones sin evaluar su impacto, sin saber las alternativas que pudieron ser y ya nunca serán.

Ustedes vieron la cronología de la tragedia de Blas de Lezo en El Universal. Ucronía y utopía nos dirían qué hubiera pasado si antes que el adefesio colapsara se hubieran verificado la falsa autorización, los malos diseños, la pésima construcción y que los responsables suspendieran su construcción, ordenaran demolerlo y luego se sancionaran a los propietarios.

Ucronía y utopía nos permitirían predecir qué pasaría sin la intermediación, la corrupción en salud y si funcionara el giro directo para que los hospitales públicos fueran ejes de la atención especializada, centros de educación avanzada mientras el resto del sistema se encargaría de promoción, prevención y atención primaria integral.

Pero bueno, si esos dos imposibles ocurrieran no sería Cartagena ni Colombia y, además, ustedes saben cómo terminó Tomas Moro, decapitado por su propio jefe, Enrique VIII.

 

COLOMBIA: Utopía y ucronía

Con Información de El Universal

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