BOLIVIA: "Tiempos de devaluación" - EntornoInteligente

Los Tiempos / No, no voy a hablar de economía, pero sí de devaluación. Porque la monetaria no es la única que podría sufrir una sociedad. Hoy, la que está devaluada es la palabra. Y eso sí tiene que ver, directamente, con educación.

¿No les parece que “Feliz Navidad”, “Próspero Año Nuevo”… palabras tan repetidamente dichas en estos días, están algo devaluadas? Las decimos mecánicamente, las divulgamos por los dispositivos móviles y sus múltiples aplicaciones, las colocamos en tarjetas, escaparates y vitrinas, en juegos de luces cruzando las calles. Feliz día, feliz cumpleaños… ¿Estamos pensando en alguna situación específica que la otra persona necesita para alegrar su vida y celebrar cuando la logre? Si es así ¿por qué no decírselo personalizadamente? ¡Que este día te reencuentres con la persona que rompiste…! ¡Que este año consigas un mejor empleo…! ¡Que logres acompañar con serenidad el cáncer de tu padre…! Felicidad ya no sería una palabra devaluada.

Como aquellos “amigos” que no nacen todos los días. “Fulanito quiere ser tu amigo…” dicen o te hacen creer que dicen las aplicaciones de los dispositivos digitales. Se compite por el número de amigos que -además- te los cuentan. Está a punto, el amigo, de dejar de ser “el más cierto en horas inciertas”. De esos, ciertamente, hay pocos. Comparados con esos pocos, los centenares que te atribuyen, sí que muestran la palabra “amigo”, devaluada.

Revolución, paz, democracia… Seguro que la lista de palabras devaluadas puede incrementarse y no pretendo elaborar un diccionario especializado. Apenas, llamar la atención sobre la importancia de la educación para recuperar la seriedad y el valor de la palabra.

El valor de la palabra decrece por la pérdida de la función para la cual fue concebida. En el caso de la felicidad, dependerá de la visión filosófica que se tenga. Para la tarea educativa y en la visión del desarrollo deseable, como buen vivir, me gustaría recordar a Sócrates: “El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Un importante concepto muy acorde con una visión alternativa del desarrollo como simple acumulación.

En el caso de la palabra amigo, la etimología, dicen los especialistas, la deriva con toda claridad del verbo latino amar. Amigo, amiga son aquellos que te aman. La educación tiene que ayudar a retornar a los conceptos originales, frente a los cuales el uso social puede irlos devaluando.

Claro, las palabras se devalúan. Pero también se devalúa la “palabra”, como consecuencia de una promesa incumplida. La palabra pierde porque ya no dice. La palabra se devalúa cuando no resuena, cuando no representa. Y en ese sentido, estos tiempos tornan muy vulnerables las palabras y la palabra. Cuando la exposición y el discurso reemplazan a la sustancia. Cuando ya no se construyen sobre la razón (el logos griego, la palabra…) sino sobre la exaltación y la construcción del mito.

Revaluar la palabra es tarea primordial de la educación. No de la escuela, sola, aclaro, que bastante tiene con alfabetizar en los códigos de la nueva ciudadanía. Es tarea de la familia usar cada palabra con plenitud de sentido. Es tarea de los medios de comunicación social. Lo es de las instituciones. Y de los actores sociales. Revaluar la palabra, urgente tarea educativa.

 

El autor es doctor en pedagogía

BOLIVIA: “Tiempos de devaluación”

Con Información de Los Tiempos

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