PANAMÁ: Carlos Iván Zúñiga y la formación del ciudadano: Carlos Guevara Mann




Con un pequeño aporte podemos lograr que Entorno Inteligente siga creciendo como el portal más completo de América Latina.

Si deseas ayudarnos, puedes hacer clic en el siguiente botón

 Inicio > Política | Publicado el Miercoles, 01 de Enero del 2014
PANAMÁ: Carlos Iván Zúñiga y la formación del ciudadano: Carlos Guevara Mann
Esta noticia ha sido leída 96 veces

La Prensa / 01/01/2014 - El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, ha instado a la ciudadanía a mejorar la calidad de la vida pública a través del fortalecimiento de la institucionalidad y la transparencia. Frente al incremento de la política clientelista, dirigida a proveer beneficios particularistas a cambio de votos, el prelado insistió en la importancia de una política de propuestas encaminadas a promover el bien común (La Prensa, 23 de diciembre de 2013).

La parte más juiciosa de la ciudadanía concuerda con el arzobispo Ulloa. Presentar a la sociedad modelos de virtud cívica es una manera de impulsar el mejoramiento político anhelado.

En ese sentido, vale la pena traer a colación a Carlos Iván Zúñiga, ciudadano ejemplar cuyo valioso aporte a la nacionalidad fue reconocido por la Asamblea Nacional mediante la Ley No. 17 de 21 de abril de 2010. Zúñiga nació en Penonomé 88 años atrás en esta misma fecha –1 de enero de 1926– cuando el Estado panameño apenas se acercaba a su primer cuarto de siglo de existencia.

El Dr. Zúñiga participó en los despertares nacionalistas de la República. En el Instituto Nacional inició su vida pública como presidente de la Asociación Federada y, tras ingresar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, la continuó como presidente de la Federación de Estudiantes de Panamá y de la Unión de Estudiantes Universitarios, en 1947.

En los años siguientes hasta su fallecimiento en 2008, Carlos Iván Zúñiga descolló como tribuno popular, jurisconsulto, escritor, comentarista político, catedrático, diputado a la Asamblea Nacional y rector de la Universidad de Panamá. Durante el juicio al presidente José Ramón Guizado, instaurado en 1955 por una Asamblea sometida al gobierno, Zúñiga defendió la inocencia del mandatario acusado (nada tuvo que ver con el asesinato de Remón) y exigió el cumplimiento del debido proceso.

Años más tarde, en marzo de 1968, le correspondió participar, nuevamente como diputado, en el juicio al presidente Marco A. Robles, a quien la Asamblea Nacional procesaba por coacción electoral, en vista de su abierta intervención a favor de la candidatura oficialista, prohibida por la Constitución. En esa ocasión –como en otras– Zúñiga actuó en defensa de la institucionalidad democrática y la libertad del sufragio, vapuleadas entonces como ahora.

La educación del ciudadano virtuoso es uno de los aspectos que deben considerarse en el adecentamiento de la política. Al respecto, la carrera de Zúñiga ofrece un ejemplo digno de estudio y análisis.

Su sólida formación cultural fue la fuente de un ideario político sólidamente enraizado en la tradición republicana, la corriente liberal y el pensamiento democrático. Ello le permitió realizar aportes valiosos al desarrollo político de Panamá.

Una educación humanista contribuye a la formación de la conciencia ciudadana, la virtud cívica y la orientación al bien común, cualidades valiosas entre los miembros del cuerpo político e indispensables en sus dirigentes para conducir a la comunidad por senderos de bienestar.

La educación humanista –recibida por el Dr. Zúñiga en el seno de su hogar y de sus mentores en Penonomé, en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, el Instituto Nacional, la Universidad de Panamá, la Universidad de Chile y la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, alimentada por el estudio y la lectura de los clásicos antiguos y modernos y nutrida por sus fecundos intercambios con pensadores de gran talla– debe estar en el centro de todo programa educativo promovido por el Estado.

En la actualidad, nuestro sistema educativo sufre bajo el influjo de quienes aspiran a convertirlo en una fábrica de autómatas, consumidores faltos de criterio, prestos a someterse a los dictámenes del mercado y a las ordenanzas de los autócratas.

La degradación de la política –fenómeno que tanto deplora la sociedad pensante– es reflejo del deterioro educacional. Este deterioro es el producto del rechazo al humanismo, la negación del pensamiento crítico y la falta de estímulo a la creatividad, particularmente a través de la exclusión de materias fundamentales para el progreso emocional, intelectual y cívico de un estudiantado cada vez más adocenado e inclinado a seguir modas, asimilar propagandas y someterse a imposiciones con poca o ninguna resistencia.

Si queremos ciudadanos y dirigentes virtuosos, reforcemos la educación humanista. Esa es una lección que nos ofrece la carrera pública del Dr. Carlos Iván Zúñiga, el aniversario de cuyo natalicio se conmemora hoy.









Conozca todo sobre Shaune Fraser
 

En @WEB24IT tenemos la solución para mejorar tu reputación on line.
 
Shaune Fraser

Noticias e información sobre el mundo de la química. Tabla Periódica, Glosario de Términos, Elementos Químicos y más...
 

Aquí te mostramos las dietas mas efectivas para controlar tu peso