ARGENTINA: La mujer que buscó siete años al asesino de su hijo - EntornoInteligente

La Nacion / Ya no recuerda cuántas noches recorrió los angostos pasillos en busca del asesino. Fueron muchas. Siete años. Nadie de su familia sabía lo que hacía. Todos desconocían que ella, la madre de un adolescente ultimado de un tiro por la espalda en el barrio Rivadavia I, en el Bajo Flores, caminaba con un recorte del identikit del sospechoso oculto en la palma de una de sus manos.

Tenía el presentimiento de que iba a poder hacer lo que no habían logrado los policías que investigaban el hecho. Nélida Sérpico no se equivocó. Un mediodía de otoño descubrió al acusado cerca de la escena del crimen. Pocos minutos después, la Gendarmería Nacional lograba atraparlo.

Octavio Gómez, de 16 años, fue asesinado de un balazo de una pistola calibre 9 milímetros el 22 de diciembre de 2005. El acusado del homicidio, Facundo Caimo, estuvo prófugo ocho años. Hoy el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 dará a conocer el veredicto. La fiscal Mónica Cuñarro, representante del Ministerio Público, solicitó una pena de prisión de 15 años.

“Pienso que va a haber justicia. Durante los años que busqué al acusado, nunca perdí las esperanzas. Sabía que lo iba a encontrar”, sostuvo a LA NACION Sérpico, de 57 años. La lucha de la madre del adolescente asesinado y las instancias del juicio fueron dadas a conocer por la Procuración General de la Nación en su página web www.fiscales.gob.ar .

Gómez no fue la única víctima. Un amigo suyo fue baleado y fue quien orientó a Sérpico en la búsqueda del presunto asesino.

“Me lo contó en el hospital donde fue trasladado”, recordó Sérpico. La madre de Gómez se enteró de que el sospechoso integraba la temible banda Los Quebrados.

Para Cuñarro, la causa en la que se juzgó a Caimo forma parte de una problemática que atraviesa el sur de la ciudad de Buenos Aires, con bandas que se disputan el territorio para la comercialización de drogas, según se explicó en www.fiscales.gob.ar.

Gómez murió en el acto. Su amigo perdió un riñón como consecuencia del balazo que recibió. Sérpico afirmó que mientras el sobreviviente estaba internado en el hospital Piñero integrantes de Los Quebrados intentaron matarlo porque era el único testigo.

Gómez vivía a 20 cuadras de donde lo mataron. Su amigo, Patrick, el sobreviviente, sí era vecino del barrio Rivadavia I. “Como en todos los lugares, hay gente buena y mala”, dijo la madre de la víctima.

Para entrar y caminar los pasillos del barrio Rivadavia I, Sérpico se tiñó el pelo, se fracturó un diente y cambiaba su ropa para no ser reconocida por los amigos del acusado.

El testimonio del sobreviviente, quien acusó a Caimo, quedó incorporado en el expediente judicial. Su familia se habría mudado tras varias amenazas.

En diálogo con LA NACION, Sérpico nunca nombró al acusado con nombre y apellido. “Cuando lo empecé a buscar, sabía que al sospechoso le gustaba andar en motos de alta cilindrada y que usaba zapatillas del mismo color de las motos que manejaba. Caminé los pasillos sin compañía. Sólo me encomendaba a mi hijo Octavio y le pedía que me hiciera invisible para que nadie me descubriera”, afirmó la mujer, que tiene otros dos hijos mayores.

Sérpico iniciaba su recorrida todas las tardes después de que salía de trabajar y volvía a su casa antes de las 24, para estar antes de que llegara del trabajo su marido. “Caminaba sola. En la palma de una mano tenía el identikit del sospechoso, en la otra el número del expediente”, dijo.

El 5 de abril pasado estuvo por la villa 1-11-14 y el barrio Rivadavia. Era el mediodía cuando creyó ver a Caimo en el mismo pasillo donde mataron a su hijo. No se equivocó. Primero llamó a la comisaría 38a. de la Policía Federal. Pero terminó siendo la Gendarmería Nacional la que detuvo al sospechoso.

“Les indiqué cómo hacer el cerrojo para evitar que escapara por los pasillos del barrio”, afirmó Sérpico.

La madre de la víctima está convencida de que el sospechoso siempre estuvo en el barrio Rivadavia I y por esa zona. “Si yo no lo hubiera buscado, el acusado seguiría prófugo.”

Hoy, los jueces Martín Vázquez Acuña, Alberto Huarte Petite y Luis Salas dirán si el acusado es culpable o inocente.

Nélida Sérpico

Madre de la víctima

El presunto culpable del asesinato de su hijo estuvo ocho años prófugo. Fue ella la que lo encontró en el barrio Rivadavia I. .

Con Información de La Nacion

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