ARGENTINA: Justo desagravio - EntornoInteligente

La Nacion / En 1975, en tiempos del gobierno de María Estela Martínez de Perón, un pequeño pelotón de jóvenes conscriptos y dos oficiales realizaban labores de albañilería y pintura en una escuela en los montes tucumanos de Manchalá, cuando fueron ferozmente atacados por la Compañía de Monte Ramón Rosas Jiménez del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que avanzaba con intención de tomar el comando zonal del Ejército Argentino en Famaillá. En cumplimiento del deber surgido del mandato de un gobierno constitucional, las fuerzas legales lograron vencer y poner en fuga a 120 guerrilleros, evitando un copamiento del batallón, el asesinato de sus ocupantes como era costumbre y el robo del armamento, obstaculizando así el objetivo terrorista de convertir la selva tucumana en zona liberada.

Entre los guerrilleros algunos tenían rango como los militares y respondían a Hugo Irurzun, alias Capitán Santiago, de larga trayectoria guerrillera, tanto aquí como en el exterior, y con instrucción en Cuba. Lejos de ser inocentes “jóvenes idealistas”, ya desde tiempos de gobiernos constitucionales, empuñaron las armas, para matar a todo aquel que se opusiera a la revolución marxista.

El monumento al combate de Manchalá, emplazado desde 1978 en el Batallón M5 de Ingenieros de Salta, recordaba esta gesta. Pero, en 2013, como resultado de la aprobación de un proyecto del ex concejal local Martín Avila, el monumento fue removido por considerarse absurdamente que constituía una “reivindicación del terrorismo de Estado, del Plan Cóndor y del Operativo Independencia”. El nuevo monumento, erigido en honor al “soldado salteño” en esa ubicación, omitió cualquier referencia a Manchalá.

Merced a la acción de otros ediles salteños, aquella disposición fue derogada y el 28 de mayo pasado, con la presencia del jefe del Ejército, en vísperas al día de esa fuerza y ante una importante concurrencia, se inauguró de nuevo el conjunto escultórico que recuerda la gesta.

En el tan sesgado como mendaz relato de la historia que caracterizó al anterior gobierno, el teniente coronel Roberto A. Vega había sido también sancionado en 2005, por reivindicar en público la acción de los valientes soldados que pelearon en Manchalá.

Con una nueva fisonomía, la obra inaugurada rinde tributo a quienes heroicamente defendieron la bandera y las instituciones de la Patria. Conviene recordar sin aviesas tergiversaciones estos hechos y transmitirlos a las jóvenes generaciones para que la historia nos acerque a la ansiada reconciliación.

LA NACION Opinión Editorial ARGENTINA: Justo desagravio

Con Información de La Nacion

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