ARGENTINA: El protagonismo de Mujica, una piedra en la transición que sueña Tabaré - EntornoInteligente

La Nacion / MONTEVIDEO.- No se resigna a un rol secundario, ni al papel institucional formal que tiene asignado. “Pepe” Mujica disfruta de la admiración internacional que recoge, y del reciente salto de popularidad y aprobación de gestión de su gobierno. Y no está dispuesto a asumir un papel secundario en la película que comenzará el 1° de marzo.

Una misma formación política no ganaba el gobierno durante tres periodos seguidos en Uruguay desde mediados del siglo pasado. Eso lo había logrado el Partido Colorado, que fue el que gobernó tres cuartas partes de la historia uruguaya.

Ayer era un día histórico por la victoria de la fórmula Tabaré Vázquez-Raúl Sendic , que no sólo llevaban al Frente Amplio al tercer gobierno, sino que también lo hacían con mayoría propia en ambas cámaras legislativas. Eso no tiene antecedentes históricos.

¿Quién era el protagonista a la hora de los anuncios de escrutinio? Obviamente, Tabaré Vázquez. Pero en el pico de horario central de televisión, en todas las pantallas estaba José Mujica, ingresando con todos sus ministros al hotel en el que funcionaba el comando electoral del Frente Amplio.

Mujica no esperó datos de la Corte Electoral. Le alcanzó que fuera la hora habilitada para dar encuestas y proyecciones privadas de escrutinio, para aparecer en la tv asociado al triunfo.Él está convencido que fue decisivo en el empuje final del Frente Amplio para ganar las elecciones. Y el resultado de la interna de la izquierda lo ayuda en ese razonamiento. Porque en esta coalición, los sectores se rotaban en la mayoría interna, pero ahora van tres elecciones seguidas en las que el Movimiento de Participación Popular (MPP) es el más votado.

El MPP fue una construcción del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) y ahora se ha convertido en una amplia estructura horizontal que reconoce al “Pepe” como líder indiscutible. Ese grupo, aliado al Partido Comunista y otros sectores, tiene la bancada mayoritaria en el Frente Amplio.

Mujica cumplirá 80 años en el próximo otoño. Y hace un tiempo había anunciado que quería retirarse a vivir en su chacra, para dirigir ahí una escuela agraria para adolescentes.

Pero luego cambió. Encabezó la lista al senado del MPP y aunque primero había dicho que eso era simbólico, para dejar a un suplente que quería proyectar, también modificó eso y ahora dice que será un operador de primera línea desde el Parlamento.

“Pepe” no se tomará descanso. En la transición no quiere quedar al margen.Sabe que la atención ahora se focaliza en el nuevo gobierno, pero está dispuesto a generar hechos políticos para que los focos no lo abandonen.Sabe también que en el mundo seguirá generando interés su peripecia política, de guerrillero, preso por más de una década, y reinserción democrática con vida austera y desprecio por el confort y los bienes materiales. Y se ha propuesto jugar fuerte en la nueva carrera electoral, la que comienza ahora con la meta en las elecciones departamentales de mayo. Mujica tiene candidatos fuertes en cuatro departamentos del interior, aparte de otros distritos en los que el Frente Amplio quiere ganar gobiernos locales.

Pero más allá de eso, Mujica entiende que ha generado un capital político que el próximo gobierno debe aprovechar en el posicionamiento internacional de Uruguay.Y le disgusta que Tabaré Vázquez no se entusiasme con eso. El futuro presidente considera que las relaciones internacionales le corresponden a él y a su canciller. Y a nadie más.

Vázquez es el orden y el método. Mujica, el instinto y la reacción. Ambos son populares, pero muy distintos. Uno es el médico que logró movilidad social y se convirtió en empresario exitoso. Otro es el que mira con recelo a los universitarios y se maneja más a gusto en la informalidad.

Son distintos. Y aunque muestren simpatía compartida, no son amigos. Mujica lo dejó en claro cuando ironizó en un programa de tv que lo entrevistaba en vivo, cuando dijo que a esa hora Vázquez celebraba con su esposa los 50 años de casados, en una fiesta a la que el presidente no había sido invitado.

Mujica no se va para la casa. Tiene una banca en el Senado y lidera el grupo mayoritario del Frente. Quiere dar batalla política. Vázquez dijo que no hay margen para “un giro a la izquierda” que reclamaban los mujiquistas.

Tabaré no tiene un rol para “Pepe”, más allá que el de senador. Pero Mujica no se conforma con eso. La relación entre ambos será uno de los principales temas del próximo quinquenio. .

Con Información de La Nacion