Alonso Sánchez Baute, en el corazón de las palabras - EntornoInteligente

El Universal / Esta antología Obra Escogida, de Alonso Sánchez Baute (Valledupar, 1964), que se presenta a las 5 de esta tarde en la Biblioteca Fernández de Madrid de la Universidad de Cartagena, se parece a su autor: una criatura capaz de nadar como pez en diversos océanos.

Desde que irrumpió en el panorama nacional de la literatura colombiana, con su excelente novela Al diablo con la maldita primavera (2002), ganadora del Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá, Sánchez Baute no deja de sorprender a sus lectores, por su capacidad para contar historias y para sumergirnos en las tripas de sus personajes.

Su segunda novela Líbranos del bien (2008) fue un ascenso en la complejidad de narrar historias paradójicas de dos personajes de su Valledupar: la historia del paramilitar Jorge 40 y del guerrillero Simón Trinidad Palmera.

Los dos, en una cárcel en los Estados Unidos. Los dos, surgidos en dos familias reconocidas y estimadas en la región, e igualmente, convertidos en actores del conflicto armado y de la historia de sangre de nuestro país.

Su novela no hace juicios morales y es muy respetuoso con las dos familias de los dos combatientes, pero nos deja ver las raíces de la permisibilidad y la complicidad social, que avala acciones desafortunadas solo por defender intereses privados. Cada actor de la violencia, está secundado por un grupo social que lo respalda. Unos, apostaron al guerrillero.

Otros, al paramilitar. Al final, perdió toda la sociedad civil. Su  libro de crónicas ¿Sex o no sex? (2005), probó que el pez que navega en aguas de la ficción con magistralidad lo hace a su vez en las aguas de la no ficción, con la misma versatilidad y prodigiosa mirada de escudriñador de la condición humana.Su más reciente libro de cuentos ¿De dónde flores, si no hay jardín? (2015), prueba su destreza y su talento.

Mirándose al espejo Al mirarse al espejo, el escritor salió adelante en un ambiente hostil que al principio lo señalaban como “la oveja rosada” de la familia, al declararse su identidad sexual. Pero su literatura pese a haberse nutrido de su propia vivencia, ha sorteado caminos y ha ascendido a la comprensión de otros iuniversos sociales, políticos y culturales.

“En mi caso personal, la literatura me llevó a aceptar mi carácter, a templar mi identidad, a confirmarme lo que ya había dicho Szymborska. “Y al final dejé de saber qué era lo que tanto buscaba” y a entender que no somos como los demás porque nuestra orientación sexual nos haga diferentes. No. Lo somos porque el dolor y la soledad nos han hecho más sensibles, nos han hecho diferentes.Y son el dolor y esa soledad-precisamente y al mismo tiempo-lo que nos hace igual que los demás”.

Alonso, conocido entre sus amigos como Loncho Sánchez,  logra con sus textos narrativos de ficción y no ficción, logra con sus crónicas y  columnista de opinión, generar pensamientos y controversias.

En 2017, Sánchez Baute fue elegido en el programa Leer el Caribe, una hazaña pedagógica y sensibilizadora de públicos lectores en el aula escolar, del cual esta antología al cuidado del escritor Emiro Santos García,  es fruto del disfrute colectivo,  liderado  por el área cultural del Banco de la República y la integración interinstitucional del Observatorio del Caribe Colombiano, Secretaría de Educación Distrital y la Red de Educadores de Lengua Castellana, con  el apoyo del Programa de Lingüística y Literatura de la Universidad de Cartagena, Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Teatro Adolfo Mejía y la Corporación Cultural 4gatos.

En esta antología se destacan además de una selección de las dos novelas, del libro de crónicas y del libro de cuentos,  dos ensayos de Sánchez Bauite: Sobre la lectura y Literatura e identidad LGBTI.

Epílogo Entre los textos que más me impacta de este libro que se presenta hoy en Cartagena, está un texto antológico del mejor periodismo: “Andrés Rodríguez Zorro, entrevista con la muerte”, un retrato intimista y complejo del médico forense que ha realizado más de trescientas autopsias y le ha visto la cara a más de tres mil seiscientos cadáveres.

“Yo siento una fascinación por los cerebros”, dice el médico. “La esencia del hombre no es el corazón, sino el cerebro. Y es un órgano hermoso porque estructuralmente es muy complejo, tiene una serie de núcleos y, si se corta de forma metódica, es muy bonito: la textura, la consistencia, el color mismo, el cerebelo, el tallo, la forma. Todos los cerebros me parecen lindos, aunque hay unos más vistosos. Los de los jóvenes son más bonitos porque no hay alternación de la consistencia y el tamaño es el adecuado; mientras que en el de un anciano se comienzan a ver alteraciones, a empequeñecerse, los vasos se comienzan a calcificar, las circunvoluciones-que son las curvas- se comienzan a alterar. El corazón también es muy complejo y muy hermoso: su estructura, sus cavidades, sus válvulas, los componentes de las válvulas que traen un contraste de amarillos, de rojos, de naranjas…”

Magistral. Impactante.

Alonso Sánchez Baute, en el corazón de las palabras

Con Información de El Universal

www.entornointeligente.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com