36 horas en Charlotte - EntornoInteligente

El Financiero / Thomas Polk, un colono de Pensilvania, se asentó en 1755 en la intersección de dos caminos comerciales utilizados por los indios catawba de Carolina del Norte. Trece años después, el asentamiento había brotado y fue bautizado en honor a Charlotte Sofía , esposa de Jorge III, rey de Inglaterra.

Pero no fue sino hasta 1799 cuando inició la importancia de Charlotte como centro financiero, con el descubrimiento de una pepita de oro de 7.7 kilogramos en los bosques del norte, iniciando la primera fiebre de oro de la nación.

36 horas en Madrid 36 horas en Glasgow, Escocia 36 horas en Niza, Francia 1 Viernes

3 p.m.

DEL MERCADO AL MUSEO

En Orrman’s Cheese Shop, pruebe un queso Calvander de la vecina fábrica de productos lácteos Chapel Hill. Justo afuera del mercado, el Museo Levine del Nuevo Sur yuxtapone el brillante futuro de Charlotte con su turbulento pasado, desde la dura vida de los obreros hasta una barra para almorzar donde se hacían “plantones”, con impactantes folletos políticos y el traje usado por Robert Scoggins, el gran dragón del Ku Klux Klan.

7 p.m.

EL ARTE DE CENAR

Hace dos años, cuando el restaurantero Alejandro Torio y sus socios comisionaron a Jon Norris, un artista de Charlotte, para que pintara los azulejos del techo de su nuevo restaurante 5Church, los sorprendió reproduciendo las 40 mil palabras del Arte de la Guerra, de Sun Tzu. Pero si el techo es el elemento central de este oscuro restaurante atmosférico, el menú de Jamie Lynch no está menos inspirado.

    

1 Sábado

9 a.m.

DESAYUNO CRUDO

Agarre un tren ligero Lynx desde Uptown hasta la estación East West. Estará a una corta caminata de Luna’s Living Kitchen, donde Juliana Luna ofrece un creativo menú completamente lleno de comida cruda. Una bagel cruda es un delicioso preparado de humus, pulpa de almendras, romero, aceitunas, calabacitas, linaza y aceite de oliva servida con crema agria, hojas de albahaca y tomate.

10:30 a.m.

AVENTURA EN DOS RUEDAS

La estación East-West tiene un puesto de uno de los programas más grandes del Sur para compartir bicis. Agarre una Charlotte B-cycle y pedalee por Dilworth, creado en los albores del siglo XX como vecindario para tranvía. Una ruta de casi 5 kilómetros va desde East Boulevard hasta Dilworth Road, pasando frente a casas de estilo Reina Ana, neocoloniales y victorianas, atravesando el Parque Latta y regresando a la estación.

12:30 p.m.

INDULGENCIA FRANCESA

Regrese a NoDa vía Amelie’s French Bakery. El ecléctico bistró de Lynn St. Laurent nunca escatima en la mantequilla o ingredientes frescos en sus quiches o la sopa de espinacas, espárragos y puerros de su abuela. Deje espacio para un brownie de caramelo salado. Ahí cerca, Pura Vida Worldly Art se surte de juguetes, ropa y arte, como un cuenco cantor forjado por monjes tibetanos exiliados, de vendedores de ferias comerciales de todo el mundo. Ruby’s Gift ofrece obras de más de 100 artesanos locales, incluyendo paisajes callejeros de La Ciudad Reina del pintor David French.

3:30 p.m.

HECHOS PARA LA VELOCIDAD

Fanático o no de las carreras, el Salón de la Fama de la Nascar, en Uptown, le parecerá fascinante. Inaugurado en 2010, el museo rastrea las raíces de la Nascar desde el contrabando de licor en Los Apalaches hasta las competencias sobre las arenas de Daytona Beach, con autos que sólo podían competir si eran “de línea” (vendidos exactamente como salieron del lote del concesionario) para el multimillonario espectáculo de la actualidad. Más fascinantes son las exhibiciones de las décadas de 1950 y 1960 que muestran los peligrosos bólidos de los primeros competidores mecánicos de garaje como el Hudson Hornet 1952 original de Marshall Teague, inmortalizado en la película Cars.

7 p.m.

CARNE ASADA & TRAGOS

Charlotte nunca ha sido famosa como ciudad de carnes asadas, pero Matt Barry, el maestro parrillero y chef ejecutivo de Midwood Smokehouse, busca cambiarlo con este ruidoso restaurante popular. Barry cocina su pollo, cerdo y pavo con nogal de Carolina del Norte en un ahumador controlado por computadora. Su chuleta de cerdo deshebrada a mano viene ligeramente cubierta con una salsa de vinagre. El pollo es aderezado con una deliciosa salsa de mostaza o de la casa. La falda de res estilo tejana es ahumada entre 12 y 14 horas y resulta deliciosa seca o cubierta con una gruesa capa de salsa. Acompáñelo con coles rizadas y frijoles en salsa de tomate y bájeselo con una cerveza Red Ale de NoDa Brewing Company.

8:30 p.m.

JUKE JOINT Y BLUES

Thirsty Beaver Saloon, de Brian y Mark Wilson, es un lugar para comer, beber y bailar (juke joint, en inglés) construido con bloques de hormigón y que cuenta con un escenario modesto; dos mesas de billar; fotos en las paredes de Burt Reynolds y del Vaquero Fred Kirby, un viejo presentador de caricaturas de televisión originario de Charlotte. Loose Lugnuts, el grupo de los dueños, toca música country de la vieja guardia y a menudo acogen presentaciones regionales de country y bluegrass. Double Door Inn, a pocos kilómetros al sur, desde 1973 ha estado sacando rock y blues (la lista de egresados incluye a Eric Clapton, Junior Brown y Stevie Ray Vaughn) dentro de una casa vieja. Para sillas más cómodas y una vibra de taberna ilegal, camine rápido a Soul Gastrolounge, donde el DJ empieza a tocar a las 10.

    

1 Domingo 9 a.m.

DESAPAREZCA

Absorba las libaciones de la noche anterior en Zada Jane’s Corner Café, en Plaza Midwood. Este alegre lugarcito ofrece comida vegetariana y panqueques de fruta , además de tortillas de huevo rellenas con verduras y salchichas locales. Llegue temprano o espere jugar tejo un buen rato al frente. Después, recorra la calle Thomas Street hasta Belvedere Avenue y Plaza Boulevard a través de un vecindario con robles y casitas de campo estilo craftsman, antes de regresar a Central Avenue. Su distrito Haight-Ashbury en miniatura incluye negocios como Fifteen Ten Antiques y Boris and Natasha, donde Hope Nicholls, la sirena detrás de los grupos locales Fetchin’ Bones y Sugarsmack, vende joyería y productos de piel fabricados en la localidad, entre otras cosas (nota: ambos negocios abren a la 1 p.m.).

2 p.m.

RIQUEZAS ARTÍSTICAS

La colección permanente del Centro de Arte y Cultura Afroamericana Harvey B. Gantt incluye un increíble cuerpo de arte afroamericano coleccionado durante 50 años por John Hewitt y su esposa, Vivian Davidson Hewitt, cuya carrera como bibliotecaria abarca desde la Biblioteca Pública de Nueva York y el Centro Rockefeller hasta la Fundación Carnegie para la Paz. Las obras incluyen litografías, grabados en madera y pinturas de J. Eugene Grisby Jr., Ernest Crichlow, Charles Alston, Virginia Evans Smit y Romare Bearden.

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Con Información de El Financiero