15 de Enero académico y gremial - EntornoInteligente

Aporrea / Vibra como nunca antes en el espíritu de este nuevo año que nos sorprende, la tradicional abnegada y definitiva premisa que ha llenado de orgullo al magisterio nacional en el período democrático que viene ocupando a nuestra vida republicana: educar para la liberación. Y en la víspera de la celebración de otro Día del Maestro bien valdría la pena recordarnos a quienes formamos parte de este conglomerado de apóstoles que en el nombre de toda nuestra historia de país libre debemos regirnos por el programa. Todas las especializaciones docentes cuentan con un programa apropiado al grado. Nada nuevo para todos. En mi caso: Inglés.. Tanto en educación básica como universitaria, contamos con programas. Solo que con la CRBV hay que ejecutarlos en el contexto de un naciente “estado democrático y social de derecho y de justicia, sin discriminación y  de acuerdo con las aptitudes de cada cual”. Este es nuestro contemporáneo programa democrático de educación ciudadana que poseemos y que al igual que el “representativo, responsable y alternativo” de antaño, estamos obligados a hacer cumplir, respetar y defender. Definitivamente no se trata de modelos coloridos con los cuales caprichosamente nos identificamos; sino más bien, un intento revolucionario de hacer llegar a las mayorías de manera legal, beneficios que les fueron conculcados. En mi ir y venir político académico voy describiendo el estado de derecho del grado inmediato al cual la república fue promovida como debe ser: en un acto que contó electoralmente con el concurso de todos -evaluación por delante- decidimos mayoritariamente que lo importante para este nuevo período constitucional amén de la fuerza y vigor de la democracia, lo constituye el ámbito social, el ser humano. Del mismo modo les hablo de la protección de esa sublime y perfectible idea que gira en torno a postularnos indefinidamente, elegir y ser elegidos. Ciertamente, el régimen político de dominación más larga, según Manuel Caballero  “el liberalismo paecista duró 18 años (1830-­?1848): el liberalismo guzmancista otros tantos (1870-­?188); el gomecismo, incluyendo al castrismo, 35 años (1899-­?1935)”  Las Crisis de la Venezuela Contemporánea (1903-­?1992). El período 1958-1998 conocido y agotado, y juntos en acuerdo multitudinario, nos decidimos por uno mejorado, el actual de 1999. Ha tenido el magisterio la responsabilidad histórica de enseñar para la construcción de un país mejor en el cual las raíces de la posteridad son regadas con el concurso de las ideas y no con la sangre de los mártires. Rigurosidades de un pasado que no debemos olvidar y que necesariamente debe “fortalecer nuestras facultades para ser libres”.  Nunca como antes estuvieron más vigentes las palabras del Profesor Luis Castro Leiva Maestría de Ciencias Políticas de la Universidad Simón Bolívar, en donde nuestro Comandante Hugo Chávez recogió semillas para nuestra constitución bolivariana, cuando un 23 de Enero de 1998 afirmó: “La respuesta es elocuente que dejemos ya de celebrar el olvido. Que ustedes, ciudadanos representantes, políticos de profesión y oficio, controlen sus pasiones, midan  sus acciones y descubran  para  nosotros que todavía la política es una práctica humana, que todavía depende para ustedes de la virtud tanto como del vicio y que su responsabilidad se juega moralmente en sus decisiones. Sólo así, pienso, podremos  soñar  con cuarenta   años más  de democracia”. Y miren que hemos aprendido en aras de preservar nuestra tradición democrática de estos últimos años refulgentes de participación y protagonismo. Las diferentes misiones que en la actualidad resultan en exitosos emblemas del proceso  revolucionario fueron la respuesta inmediata y contumaz a un odio étnico capaz de incinerarse a sí mismo con tal de negarles a las mayorías electoralmente reencontradas un trocito de jardín social en donde hacer crecer en paz y con dignidad a los hijos de la patria de Bolívar. Odio por cierto que afecta a la democracia puesto que está sustentado en sesgados anhelos intervencionistas matizados de aterradoras crisis humanitarias propiciadas. El crimen de la medicina especulativa inició la Misión Barrio Adentro y Misión Milagro. El secuestro inmobiliario abrió las puertas a la Misión Vivienda. La vulneración del artículo 103, incendió al país con las misiones Robinson I destinadas al proceso de alfabetización, Robinson II para la obtención de la educación básica, Ribas referente a la educación secundaria y Sucre vinculada al acceso a la educación universitaria. La pobreza extrema, Misión Hijos de mi Pueblo Venezuela y  Gran Misión en Amor Mayor Venezuela. Por tan solo nombrar las más vitales sin menoscabo de la importancia trascendental e infinita de las demás. Hemos sabido conjurar el atentado endógeno más brutal y destructor con la disciplina docente y académica reparadora en conjunción con la paz laboral como aporte al nuevo estado de derecho. Pero el magisterio sigue con su cruz contractual a cuestas. Más de cien años de injusticia gremial se ciernen sobre el sector de la población que más ha sufrido la crisis impuesta a fuerzas de olvido gubernamental y sistemática guerra económica.  Algo así como que los alcances del estado democrático y social de derecho y de justicia se nos fueran negados. La doctrina bolivariana expresada en la mayor suma de felicidad posible no es solo salario. Seguimos trabajando en diferentes lugares, nuestro HCM goza de desconfianza junto con lo bajo de la cobertura, todavía cobramos por horas, ni se diga de los concursos,  absortos del uso de las TIC, inexistente actualización docente (Especialización, Maestrías, Doctorado), esclavos de denigrantes sorteos para vivienda, vehículo, esparcimiento. Sin acceso a proveedurías para ropa, línea blanca, alimentos, calzado, medicinas, etc. transitamos el calvario de una profesión que amamos con fervor de hijos de pueblo. El magisterio no puede eludir quién es pero tampoco nuestros dirigentes gremiales pueden continuar soslayando la abyecta violación al artículo 21 de la CRBV cuando por ejemplo a un profesor con 39 horas docentes y 26 años de servicios  al jubilarse sus prestaciones sociales no alcanzan los 300 mil Bs que se disuelven en la espera. Mientras que para otro profesor universitario con 10 horas docentes y 23 años de servicio su acumulado es lo de arriba multiplicado por 5… una abominación. Este magisterio nuestro de cada día sigue como nunca comprometido con su tierra y tiene el compromiso de hacer cumplir cada artículo de la Constitución de la República de Venezuela, la Ley Orgánica de Educación respectivamente junto con el estado de derecho que nos asiste como pueblo autodeterminado los cuales son la ruta inequívoca del Plan de la Patria, único programa ciudadano con el que contamos y único camino para nuestra emancipación gremial.  No se trata de la tendencia política de quien gobierne. Quien asume el poder lo hace bajo el signo de la CRBV y su estado de derecho democrático y social. Cito aquí a nuestro insigne Miguel Otero Silva cuando sentenció: «Se equivocan los derrotistas y            los malintencionados que pronostican el advenimiento de golpes de estado y de nuevas dictaduras en nuestro país. Al        presente  gobierno constitucional no lo tumbará nadie,  ni     tampoco tumbará nadie a los subsiguientes». Discurso de Orden 23 de Enero de 1959. *Profesor, Consejero de la Universidad Nacional Experimental Simón Bolívar. Ejecutivo Nacional. [email protected] @beat513

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Con Información de Aporrea

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